El Gobierno de Esuatini confirmó la llegada de dos ciudadanos latinoamericanos deportados desde Estados Unidos, en el marco del acuerdo bilateral firmado en 2025.
El Gobierno de Esuatini (antigua Suazilandia) confirmó la llegada al país africano de dos ciudadanos más de América Latina deportados desde Estados Unidos, como parte del acuerdo bilateral firmado en 2025 con la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump.
«Su llegada se produce tras las consultas y los trámites necesarios entre ambos gobiernos y las autoridades competentes», señaló en un comunicado emitido el jueves el Ejecutivo suazi, que agregó que «sigue colaborando estrechamente con el Gobierno de Estados Unidos y con socios internacionales».
«Tras su llegada, los dos individuos fueron recibidos de acuerdo con los procedimientos y protocolos establecidos que rigen la admisión y la acogida temporal de nacionales de terceros países en el Reino», añadió el comunicado, sin proporcionar detalles sobre la identidad de los deportados.
Estas dos personas se suman a las once cuya llegada fue confirmada por Esuatini el 9 de julio de 2025, que constituyó el cuarto grupo de migrantes deportados al país africano por Washington.
El Ejecutivo no confirmó dónde serán alojados los migrantes. En ocasiones anteriores, los deportados fueron alojados en la prisión de alta seguridad de Matsapha, ubicada a unos dos kilómetros del aeropuerto internacional de Mbabane, la capital.
Con estas llegadas, el total de migrantes deportados a Esuatini desde Estados Unidos en virtud del acuerdo asciende a más de treinta, incluyendo ciudadanos de Tanzania, Somalia, Sudán, Camboya, Vietnam, Jamaica, Laos, Yemen y Cuba.
El 26 de agosto de 2025, el Gobierno suazi confirmó la «repatriación» a sus países de origen de tres personas, incluido un ciudadano somalí que, según el Ejecutivo, lo solicitó de manera «voluntaria». Esuatini ya había realizado repatriaciones anteriores.
Mediante el acuerdo, Washington se comprometió a pagar 5,1 millones de dólares (4,4 millones de euros) a Esuatini, según confirmó el Ejecutivo suazi en noviembre de 2025.
Organizaciones de derechos humanos han solicitado a los países africanos que rechacen acuerdos de expulsión con Estados Unidos y han señalado que los acuerdos existentes exponen a cientos de personas a riesgos de detención arbitraria, malos tratos y devolución forzada a países donde podrían enfrentar persecución o tortura.
La reanudación de vuelos de deportación desde Estados Unidos a terceros países se produjo después de que la Corte Suprema estadounidense autorizara al Gobierno de Trump a efectuar estas expulsiones en junio de 2025.
Desde su regreso a la presidencia en enero de 2025, Trump ha impulsado las expulsiones y ha firmado acuerdos con países como El Salvador, Liberia, Camerún, Ghana, Ruanda, Uganda, Sudán del Sur, la República Democrática del Congo (RDC), Guinea Ecuatorial, Sierra Leona y la República Centroafricana (RCA).
Esuatini, última monarquía absoluta de África, tiene una población de aproximadamente 1,2 millones de personas, mayoritariamente rural, y un 60 % vive por debajo del umbral de pobreza, según el Banco Mundial.
