El empresario estadounidense Herbert Wertheim, de 87 años, adquirió el chasis 0 del Ferrari Luce, el primer modelo eléctrico de la marca italiana, por US$ 40 millones en una subasta realizada durante la Semana del Automóvil de Monterey, California.
El empresario estadounidense Herbert Wertheim, de 87 años, se convirtió en el comprador del primer Ferrari eléctrico de la historia, el modelo Luce, al pagar US$ 40 millones por el chasis 0 en una subasta celebrada en el marco de la Semana del Automóvil de Monterey, California, Estados Unidos.
Wertheim es fundador de Brain Power, una empresa dedicada a la industria óptica, y coleccionista de automóviles Ferrari. Su patrimonio neto se estima en US$ 4.800 millones, según la revista Forbes, que en años anteriores lo incluyó en su lista de inversores poco conocidos.
Nacido en Filadelfia en 1939 en el seno de una familia de inmigrantes, Wertheim sirvió en la Marina durante la Guerra Fría y trabajó en General Dynamics y en la NASA en Cabo Cañaveral como uno de los primeros ingenieros. Posteriormente se doctoró en optometría e investigó los efectos de la radiación ultravioleta en los ojos, desarrollando un tinte para lentes de plástico capaz de filtrar esos rayos.
En 1971 fundó Brain Power. A lo largo de su carrera registró más de cien patentes y realizó inversiones en el mercado bursátil, incluyendo participaciones tempranas en Apple y Microsoft. También invirtió US$ 5 millones en Heico, una empresa del sector aeroespacial, y su participación creció hasta convertirse en el mayor accionista individual de esa compañía.
Wertheim es conocido en el ámbito de los coleccionistas de Ferrari. En 2024 pagó US$ 26 millones por un Ferrari Daytona SP3, el ejemplar número 600 de ese modelo, estableciendo en ese momento un récord por un automóvil nuevo. Con la compra del Luce, superó esa cifra.
Las subastas en las que participó tienen un componente filantrópico: los fondos recaudados se destinan a la Fundación Ferrari para financiar programas educativos para jóvenes. Además, Wertheim ha donado decenas de millones de dólares a universidades estadounidenses para educación, atención médica e investigación.
