Agustina Inbernoz, exnovia de Cristian Álvarez Congiú, declaró este jueves como testigo en el juicio oral por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz. La mujer, que estaba con el músico al momento del hecho, afirmó que la víctima fue a buscarlo para pelear y admitió que descartó el arma homicida en una alcantarilla.
Agustina Inbernoz, exnovia de Cristian Álvarez Congiú (el Pity), declaró este jueves como testigo en la segunda jornada del juicio oral por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz, ocurrido el 12 de julio de 2018 en el barrio Samoré de Villa Lugano. La audiencia se llevó a cabo en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional (TOC) N° 29, integrado por Gustavo Goerner, Juan María Ramos Padilla y Hugo Navarro.
Inbernoz, quien declaró vía Zoom desde California, afirmó que Díaz había ido a encarar al Pity para buscar pelea y que en ese contexto se produjeron los disparos. Dijo que cuando escuchó las detonaciones se dio vuelta y no vio nada. Además, admitió que descartó el arma homicida en una alcantarilla de la colectora de la autopista Dellepiane Sur, poco después de subir a un Volkswagen Polo con el acusado. Confirmó que fueron al boliche Pinar de Rocha, en Ramos Mejía, aunque no recordó cuánto tiempo transcurrió en ese trayecto.
Durante la declaración, el acusado se quedó dormido en dos oportunidades, por lo que fue advertido por los jueces. En otro momento, el defensor oficial Javier Aldo Marino pidió permiso para que Álvarez pudiera ir al baño.
Antes de la declaración de Inbernoz, declaró Verónica Román, madre de Micaela, hija de la víctima. Román dijo no conocer al Pity más allá de su popularidad y aseguró que no tenía relación con él. Contó que Díaz era el padre de su hija, que habían sido pareja y que la niña tenía 8 años cuando ocurrió el hecho. Sostuvo que Micaela, hoy de 16 años, está movilizada por el juicio y que quiere entender por qué mataron a su padre. Román afirmó que desconocía conflictos entre la víctima y el acusado y negó haber visto al músico portar armas.
En cuanto a la causa, la investigación reconstruyó que Álvarez y Díaz mantuvieron una discusión que terminó con cuatro disparos por parte del músico. Tras el hecho, Álvarez se fugó y se entregó 24 horas después. En su momento, el juez Martín Yadarola procesó al acusado con prisión preventiva por homicidio agravado por el uso de arma de fuego. El debate oral había sido suspendido por el estado de salud mental del imputado, pero se reanudó tras su regreso a la actividad artística.
El calendario judicial contempla nueve audiencias adicionales de tres horas cada una.
