La jueza federal de Resistencia, Chaco, Rocío Alcalá, dialogó con Reporte Popular sobre los desafíos de administrar justicia en una zona de frontera, la implementación del nuevo Código Procesal Penal Federal, la falta de recursos humanos y su experiencia en causas de lesa humanidad.
Rocío Alcalá nació en Resistencia, Chaco, en 1974. Es la mayor y única mujer entre cuatro hermanos. Estudió abogacía en la Universidad Nacional del Nordeste y se recibió en 1999. Al día siguiente de graduarse, comenzó a trabajar en la Justicia Federal. Desde entonces, acumula 27 años de recorrido en distintos cargos y jurisdicciones.
Alcalá preside la Cámara Federal de Resistencia, que abarca la justicia federal en Chaco y Formosa. En una entrevista con Reporte Popular, explicó que la zona del nordeste argentino es “crítica” por su frontera con Paraguay, con alta incidencia de delitos como narcotráfico, contrabando y trata de personas.
“Hay mucha criminalidad vinculada a estupefacientes, contrabando de mercaderías, cigarrillos, electrónica, armas. También hay delincuencia transnacional, como la trata de personas, justamente por ser zona de frontera”, afirmó.
La jueza señaló que la criminalidad en la región tiene impacto en todo el país, ya que la zona funciona como paso o acopio de estupefacientes que conecta con grandes centros de distribución como Buenos Aires, Rosario y Mendoza, e incluso con Chile. Sobre el apoyo desde la Capital, indicó que el Consejo de la Magistratura y el Poder Judicial tienen en cuenta las necesidades de los juzgados de frontera, aunque reconoció que falta personal especializado.
Desde diciembre de 2024, la jurisdicción implementó el Código Procesal Penal Federal, que cambió la dinámica de investigación: ahora el Ministerio Público Fiscal asume el rol que antes recaía en el juez. Alcalá consideró que el apoyo desde Buenos Aires será necesario para que la transición funcione.
En cuanto a la lentitud de la justicia, la jueza explicó que el volumen de causas no penales –como amparos de salud, seguridad social y contencioso-administrativo– puede duplicar o triplicar al de causas penales, generando un “cuello de botella”. También mencionó la falta de nombramientos de jueces titulares y de personal, aunque destacó que se están aplicando herramientas de gestión para agilizar los tiempos.
Alcalá repasó su trayectoria: fue secretaria penal durante once años en la cámara donde hoy trabaja, concursó en 2016 y juró como jueza de cámara en abril de 2018. Antes, trabajó en la Fiscalía General ante el Tribunal Oral de Formosa, en la Fiscalía Federal N° 2 de Formosa, en la Defensoría Pública Oficial y en el Juzgado Federal de Formosa, siempre en el área penal.
Su experiencia incluye causas de lesa humanidad. En Formosa, participó en la instrucción de casos sobre tormentos, privaciones ilegítimas de libertad y desapariciones forzadas en centros clandestinos como La Escuelita y el Regimiento de Infantería de Monte 29. “Fue muy duro. Por la mañana tomábamos testimonios a víctimas y por la tarde indagatorias a los imputados”, relató. También le tocó intervenir en la causa por la masacre de Margarita Belén.
Consultada sobre si sintió miedo alguna vez, Alcalá respondió que no, salvo una ocasión en el Tribunal Oral de Resistencia, cuando un condenado hizo un comentario sobre su futura salida. “Me paralicé en ese momento, pero después lo entendí como algo normal de alguien recién condenado”, dijo.
En relación con el rol de la mujer en el Poder Judicial, Alcalá afirmó que por su carácter nunca sintió que tuviera que demostrar más fuerza, aunque reconoció que hay pocos porcentajes de mujeres en altos cargos judiciales. Sobre la mirada de la sociedad hacia los jueces, consideró que la justicia está en una etapa de transición y que debe mostrar su trabajo con transparencia.
La jueza también se refirió al uso de tecnología e inteligencia artificial en el ámbito judicial. “La inteligencia artificial ya se está implementando en la Cámara Federal para tareas como la desgrabación de audiencias, siempre con control humano. La toma de decisiones tiene que seguir siendo humana”, subrayó.
