La Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) emitió un comunicado para rechazar las amenazas y el hostigamiento digital contra las periodistas Juanita Gómez, Mónica Rodríguez y Laura Palomino, tras la publicación de dos testimonios que vinculan al periodista Rafael Poveda con presuntos hechos de acoso y abuso sexual. La organización solicitó a la Fiscalía investigar el origen de las intimidaciones y adoptar medidas de protección.
La Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) repudió las amenazas y el hostigamiento digital dirigidos contra las periodistas Juanita Gómez, Mónica Rodríguez y Laura Palomino, luego de que publicaran dos testimonios que vinculan al periodista Rafael Poveda con presuntos hechos de acoso y abuso sexual.
Según informó la Flip, los ataques surgieron tras la difusión de una investigación periodística sobre denuncias de violencia basada en género (VBG) en entornos profesionales. La investigación recogió relatos de dos mujeres que señalaron a Poveda por conductas de acoso y abuso sexual, hechos que habrían ocurrido en escenarios relacionados con su actividad como comunicador.
Después de la publicación de los informes, Gómez, Palomino y Rodríguez recibieron insultos, amenazas directas y expresiones misóginas en redes sociales. Entre los mensajes se incluyeron frases como “ojalá las maten”, “sé dónde vives” y “yo misma la reviento”, así como intimidaciones dirigidas a sus familiares.
La organización advirtió que la escalada de violencia digital supera la crítica a un trabajo periodístico y representa una forma de intimidación orientada a generar miedo y autocensura entre quienes investigan denuncias de violencia sexual. La Flip resaltó que las agresiones recurren a expresiones propias de la violencia basada en género e incluyen amenazas de daño físico.
Como antecedente, la Fundación citó la Sentencia T-087/23 de la Corte Constitucional de Colombia, que reconoce que la violencia digital contra mujeres periodistas vulnera derechos fundamentales como la dignidad y la integridad personal, además de afectar el ejercicio de la libertad de expresión y el debate democrático.
En el comunicado, la Flip solicitó a la Fiscalía General de la Nación investigar con urgencia el origen de las amenazas y llevar ante la justicia a los responsables. También pidió a la Policía Nacional preservar evidencias digitales e identificar las cuentas desde las que se emiten las intimidaciones, y adoptar medidas de protección para las periodistas y sus familias.
El pronunciamiento incluyó un llamado a la ciudadanía a rechazar la violencia digital y a defender el derecho de las mujeres periodistas a investigar y publicar información de interés público sin temor a represalias.
Rafael Poveda negó haber tenido derecho a réplica
Rafael Poveda negó el lunes 3 de agosto haber tenido derecho a réplica y defensa suficientes frente a las denuncias de presunto acoso sexual en su contra, y anunció que el abogado Jaime Lombana se sumará a su representación legal.
El periodista sostuvo que el primer contacto del colectivo Yo Te Creo Colega llegó a las 6:14 a. m. del lunes 27 de julio, cuando se le informó sobre una publicación inminente en la que sería mencionado y se le ofreció remitir comentarios por correo electrónico. Según su relato, pidió ser escuchado de forma directa y participó en una llamada grupal con las periodistas Rodríguez, Palomino y Gómez.
En el video difundido el lunes 3 de agosto en sus redes sociales, Poveda afirmó: “No me dieron derecho a réplica como lo afirman”. También dijo que las condiciones ofrecidas para ejercer su defensa no fueron suficientes ni transparentes.
Poveda cuestionó que solo recibió resúmenes de testimonios y un cuestionario de 22 preguntas. Según su versión, las periodistas le prometieron enviar el “pietaje”, es decir, la transcripción literal de los testimonios, pero al final recibió resúmenes: tres párrafos para un relato de 13 minutos y dos párrafos para otro de 21 minutos.
“En la llamada grupal sostuvieron insistentemente que no tenían la obligación de dejarme conocer las acusaciones en mi contra”, aseveró Poveda. También objetó el cuestionario remitido como supuesto mecanismo de réplica, en el que se incluían preguntas como: “¿Entregó regalos personales a colaboradores o colaboradoras? En caso afirmativo, indique en qué circunstancias y con qué finalidad. ¿Era una práctica habitual despedirse de colaboradores o colaboradoras mediante besos en la mejilla, abrazos u otras manifestaciones de cercanía física?”.
A juicio del comunicador, las periodistas “estaban actuando como jueces de la República y ellas no están facultadas para tal fin”. En otro tramo de la llamada, cuando Poveda pidió conocer la identidad de las denunciantes, Juanita Gómez respondió: “No podemos hacer eso, Rafael. Porque hay una persona que se tiene que cuidar su nombre y su imagen”. Poveda replicó que con esa decisión tampoco se protegía su propio nombre e imagen.
El colectivo ‘Yo te creo colega’ afirmó que Poveda sí tuvo tiempo para ejercer su derecho a réplica
Tras la difusión de los audios y del video, el colectivo respondió en un comunicado que desde el lunes 27 de julio puso a disposición del periodista la posibilidad de ejercer su derecho a réplica por WhatsApp y correo electrónico. Según el pronunciamiento de Gómez, Palomino y Rodríguez, esa opción fue reiterada durante la llamada y más tarde ese mismo día se le envió un documento con un resumen de los testimonios y un cuestionario para recoger su versión.
El grupo señaló: “Hasta el día de hoy, el señor Poveda no ha respondido dichas preguntas”. También defendió la reserva sobre la identidad de las denunciantes con base en la legislación colombiana y en convenios internacionales, al citar la Ley 2365 de 2008 y la Ley 2528 de 2025, que exigen confidencialidad y buscan evitar la confrontación directa entre la víctima y el presunto agresor en instancias judiciales y periodísticas.
De acuerdo con el comunicado, el objetivo del colectivo es acompañar y dar voz a víctimas de acoso sexual en los medios de comunicación, con rigor, responsabilidad y respeto por las garantías de todas las partes. “Seguimos a la espera de una respuesta formal”, concluyeron.
Poveda, por su parte, dijo que está dispuesto a colaborar con las autoridades y rechazó cualquier acto de intimidación o violencia contra las denunciantes. “Este asunto debe estar en manos de la Fiscalía”, dijo el presentador. Agregó que no controvertirá en público los testimonios por respeto a quienes han decidido hablar, y que “cualquier respuesta de mi parte debe darse con rigor y responsabilidad ante la Fiscalía”.
En su mensaje, el presentador también cuestionó el procedimiento periodístico y advirtió sobre el riesgo de que los medios se conviertan en “ejecutores de juicios paralelos” cuando no buscan de manera activa la versión de la persona señalada antes de publicar. Además, añadió que la omisión de la defensa puede derivar en demandas civiles y penales por difamación, calumnia e injuria.
Al final de su pronunciamiento, agradeció el respaldo de familiares y colegas y confirmó que, además del equipo jurídico integrado por José Luis Herrera y Wendy Herrera, contará con la representación de Jaime Lombana.
