El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó que existen decenas de toneladas de explosivos en Cali y que grupos del narcotráfico buscarían generar violencia para que el presidente electo, Abelardo de la Espriella, decrete conmoción interior y derogue reformas sociales.
El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, declaró el lunes 3 de agosto que existen indicios de un plan para decretar conmoción interior tras la posesión de Abelardo de la Espriella, programada para el viernes 7 de agosto en Cali. Petro afirmó que se conocen “decenas de toneladas de explosivos” en esa ciudad y que grupos del narcotráfico buscarían actuar de manera terrorista para dar excusa a esa medida.
En un mensaje difundido en su cuenta de X, Petro insistió en que hubo fraude electoral en los comicios del 21 de junio, pese a que los organismos electorales certificaron la legalidad de los resultados. Sostuvo que Iván Cepeda ganó la presidencia y que “las elecciones se las robaron los israelíes adinerados dirigidos por un genocida” desde el extranjero, con modificación de votos en 1665 puestos electorales.
Petro también señaló que el presidente electo tendría planes de derogar las reformas sociales impulsadas por su gobierno, lo que consideró un ataque contra los trabajadores. En ese contexto, llamó a los empresarios a mantener un acuerdo con las fuerzas laborales para evitar una supuesta ola de violencia.
El mandatario anunció que el lunes 2 de agosto, a las 5 p.m., presentaría pruebas sobre la alteración del censo electoral en municipios de Antioquia, Bogotá y Norte de Santander. Además, pidió conformar organizaciones de protesta social en todo el territorio y exigió a las autoridades de Bogotá, Barranquilla y Cali no retirar a los manifestantes de los lugares de concentración hasta que asuma el nuevo presidente.
“Le recuerdo a la policía del Valle que están bajo mis órdenes hasta las 3 p.m. Mi orden es no atacar al pueblo”, concluyó Petro.
