El delantero argentino de 21 años arribó a la estación Roma Termini para firmar su contrato con el club capitalino, en una operación que alcanzó los 35 millones de euros fijos más 2 millones en bonos.
El delantero argentino Santiago Castro arribó este lunes por la noche a Italia para rubricar su vínculo con la Roma. Unos 300 hinchas se congregaron en la estación Roma Termini para darle la bienvenida al futbolista, surgido en Vélez Sarsfield.
Castro, de 21 años, se fue de Bologna con destino a Roma en una transferencia que se cerró en 35 millones de euros fijos y otros 2 millones adicionales en bonos. Hasta el momento no trascendió la duración de su contrato.
El exjugador de Vélez Sarsfield da el salto de calidad dentro de la Serie A. Será compañero de Paulo Dybala y Matías Soulé, con quienes disputará la Champions League esta temporada.
En la última temporada con el Bologna, Castro marcó 11 goles y dio 4 asistencias en 51 encuentros. En total, en el club “rojiazul” jugó 105 partidos, con 22 goles y 13 pases gol.
El delantero formó parte de la lista preliminar de 55 nombres de la selección argentina que dio Lionel Scaloni para el Mundial 2026 de Estados Unidos, Canadá y México. Además, en la temporada 2024/2025 ganó la Copa Italia.
La directiva de la Roma, representada por la familia Friedkin, confía en que la incorporación de Castro potenciará las aspiraciones del club, que vuelve a jugar la máxima competencia internacional de clubes tras siete años. El director deportivo Giovanni D’Amico continúa en la búsqueda de un extremo internacional de primer nivel; se sigue de cerca al noruego Antonio Nusa, de Leipzig.
El arribo de Castro a la Roma se produce en un contexto de renovación ofensiva para el equipo dirigido por Gian Piero Gasperini. Según la prensa italiana, el futbolista argentino tiene previsto realizar la revisión médica esta semana. La idea es que se incorpore de inmediato a la pretemporada del equipo en Gales.
Castro debutó en la primera del club de Liniers con 16 años, en agosto de 2021, frente a Atlético Tucumán, con Mauricio Pellegrino como entrenador. Cuando se marchó de Vélez lo hizo después de jugar 64 partidos y haber anotado nueve goles.
En una entrevista con LA NACION, Castro recordó aquel debut: “Era un nene. Fue hermoso. Lo único que me dio bronca fue que me pasó en el contexto de la pandemia, sin gente en las canchas. Pero igual me puse muy contento. Era el objetivo principal, lo que uno soñaba desde siempre”.
En la misma entrevista se refirió a los cambios futbolísticos, físicos y mentales que hizo en las dos temporadas que lleva en Italia. “Me ayudó mucho a saber cómo gestionar las presiones y los momentos difíciles a nivel mental. Después, en el aspecto físico, mejoré mucho: incorporé masa muscular. Acá, el entrenamiento es más intenso. Mucha pelota, mucha pelota… no se corre tanto sin pelota”, explicó. “Me pasó a mí: llegué acá, subí seis kilos, con masa muscular a full. Estoy así, hecho un cajón. Los compañeros míos, igual. Uno jugaba en Croacia, llegó acá y le pasó lo mismo, subió cinco kilos. Acá también hay gente a disposición para hablar de los temas psicológicos, pero eso después va en cada uno, en lo que más cómodo le resulta. Yo empecé a trabajar con un psicólogo por fuera del club. También con un profe. Y me suma mucho”.
