Más de 70.000 embarazadas, madres, recién nacidos y personal sanitario fueron alcanzados por la segunda fase del proyecto de salud materno-neonatal en Guatemala, que concluyó el 25 de julio de 2026. La iniciativa, del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), buscó ampliar la capacidad de respuesta frente a emergencias obstétricas y neonatales en los departamentos de Guatemala y Chimaltenango.
Más de 70.000 embarazadas, madres, recién nacidos y personal sanitario de Guatemala fueron alcanzados por la segunda fase del proyecto Promoción de Tecnología Médica para el Mejoramiento de la Salud Materno-Neonatal, una iniciativa del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) que concluyó el 25 de julio de 2026. El programa buscó ampliar la capacidad de respuesta frente a emergencias obstétricas y neonatales en dos departamentos del país.
El cierre del programa incluyó un despliegue que combinó infraestructura, formación y prevención: 17 establecimientos de salud de Guatemala y Chimaltenango recibieron más de 5.000 equipos e insumos de 42 tipos. Además, 30 profesionales fueron capacitados en Taiwán y luego trasladaron ese aprendizaje a 44 talleres que alcanzaron a más de 800 trabajadores de salud.
La clausura reunió al ministro de Salud Joaquín Barnoya, a los viceministros María del Rosario Orozco y Donato, a la embajadora de la República de China (Taiwán) en Guatemala Vivia Chang y al director de la Misión Técnica en Guatemala Miguel Cheng. La cooperación fue respaldada por el Fondo de Cooperación Internacional de Taiwán.
Según el MSPAS, el equipamiento entregado fortaleció la atención prenatal y los cuidados intensivos neonatales en instituciones de segundo y tercer nivel. Entre los centros beneficiados figuran el Hospital General San Juan de Dios, el Hospital Nacional de Chimaltenango y las direcciones departamentales de redes integradas de servicios de salud de Guatemala central y Chimaltenango.
El proyecto combinó equipos médicos, capacitación y prevención. Los 30 profesionales guatemaltecos que viajaron a Taiwán recibieron formación especializada en salud materno-neonatal y replicaron ese conocimiento en una red de talleres locales. Esos 44 talleres beneficiaron a más de 800 profesionales entre médicos, enfermeras y otros trabajadores del sistema sanitario. El esquema buscó ampliar el impacto de la capacitación más allá del grupo inicial enviado al exterior. El proyecto también incluyó materiales educativos y campañas de promoción de la salud orientadas a reducir riesgos durante el embarazo, el parto y el período neonatal.
La cooperación entre Guatemala y Taiwán en esta área ya tenía un antecedente inmediato. La Fase I, ejecutada entre abril de 2019 y marzo de 2022, había reforzado cuatro instituciones en Amatitlán y Cuilapa con materiales disponibles en español y en 12 idiomas mayas. De acuerdo con la Misión Técnica de Taiwán en Guatemala, esa primera etapa contribuyó a una reducción del 10% en la mortalidad neonatal por dificultad respiratoria en esos municipios. El Fondo de Cooperación Internacional también informó que, en fases previas, la metodología de formación en cascada ya había capacitado a 437 profesionales de salud materna en cuatro instituciones de Amatitlán y Cuilapa.
La relevancia del programa se inscribe en el contexto sanitario del país. De acuerdo con el Informe Anual de País 2025 de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Guatemala registró en 2025 una reducción de más de 100 defunciones maternas frente al año anterior. Sin embargo, la Razón de Mortalidad Materna se mantuvo en 85 por cada 100.000 nacidos vivos en 2023 y mostró un repunte del 3,6% en 2024, según el informe citado. Los registros del MSPAS identifican las principales causas directas de muerte materna en el país: hemorragias (42,9% de los casos), hipertensión (26,7%) e infecciones (21,0%).
Con el cierre de la Fase II, el ministerio consolidó una red de atención materno-neonatal con mayor cobertura territorial en los departamentos de Guatemala y Chimaltenango. La estructura ahora articula hospitales de tercer nivel con establecimientos secundarios en dos zonas de alta concentración poblacional.
