El INDEC difundirá el martes 14 el índice de inflación de junio. Consultoras privadas proyectan una cifra de entre 1,8% y 1,9%, la más baja desde agosto de 2025. Analistas anticipan que la tendencia descendente continuará en el segundo semestre, aunque a un ritmo más lento.
El próximo martes 14, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer el índice de inflación correspondiente a junio y el acumulado del primer semestre. El año comenzó con un registro de 2,9% en enero y febrero, y desde entonces la cifra fue descendiendo hasta el 2,1% de mayo. Para junio, los pronósticos de las consultoras oscilan entre 1,9% y 1,8%.
Según los analistas consultados, tres factores empujaron los precios al alza desde septiembre del año pasado: tarifas, carne y combustibles. Para los próximos meses no se esperan incrementos marcados en esos rubros, lo que permitiría que la inflación continúe bajando. No obstante, advierten que un reacomodamiento al alza del dólar podría generar presión sobre los precios.
En junio, el índice de la Ciudad de Buenos Aires registró 1,8%, lo que abre la posibilidad de que el índice nacional muestre un valor similar. C&T Consultores prevé una inflación de 1,9% en junio, la menor desde agosto de 2025. «Tanto el componente núcleo como el de regulados contribuyeron a la moderación del mes, mientras que los estacionales se aceleraron», indicaron.
«Alimentos y bebidas aumentó 1,9%. Las verduras subieron más de 10%, pero se sumaron panificados y aceites y grasas como los rubros más dinámicos. La carne tuvo el menor aumento desde septiembre del año pasado», detallaron. «El transporte se incrementó algo menos que el promedio y se repitió la moderación de mayo, luego de dos meses muy fuertes debido al ajuste de los combustibles y el componente público», agregaron.
También Equilibra y EcoGo estiman 1,9% para julio, mientras que Analytica y Libertad y Progreso anticipan 1,8%. Sebastián Menescaldi, director de EcoGo, sostuvo: «En el segundo semestre estamos previendo que la inflación siga bajando pero más lentamente. No vamos a tener los shocks que tuvimos en el primer semestre: ajuste de tarifas (ahora sigue, pero más lento), subas en la carne y los combustibles. Pero si vamos a tener un movimiento mayor del dólar, que estuvo muy tranquilo en el primer semestre. En el segundo semestre la oferta de divisas es menor y puede haber un poco más de demanda por el Mundial y las vacaciones de invierno y por pagos de energía. Con esto el tipo de cambio va a ir al alza y probablemente eso haga que la inflación no baje tanto. Estamos previendo en torno a 2% en julio y los siguientes meses y probablemente abajo de 2% en el último trimestre».
Ricardo Delgado, director de Analytica, estima un índice de 1,8% tanto para junio como para julio. «En el semestre vemos una inflación a la baja, todos los meses empezando con 1 y descendente hacia fin de año y con una inflación promedio del orden del 27% en el año». Delgado agregó que «el dato importante es alimentos que viene desacelerando y había sido muy complicado en el primer trimestre, pero ya en el segundo trimestre mostró una sensible baja. El interrogante es combustibles y también las tarifas, donde el gobierno aumenta los subsidios y posterga subas en electricidad, gas y agua. A esto se suma el tipo de cambio que probablemente sea superior al del primer semestre, lo que ralentiza la desinflación».
Julián Leandro Neufeld, economista de la Fundación Libertad y Progreso, señaló: «El dato de junio es muy bueno y cosecha los frutos de la política monetaria y fiscal ordenada que viene llevando a adelante el gobierno. De todas maneras, la continuación del sendero de desaceleración no está confirmado en julio por dos motivos. Por un lado, los precios de las naftas permanecerán altos, aunque baje el Brent en el mundo aún cuando termine el congelamiento de precios impuesto por YPF. Así funcionan los buffers, si los precios no suben cuando el costo asciende, tampoco bajan posteriormente cuando el costo se achata. Por otro lado, la moneda se devaluó más del 5% en junio, con lo cual podríamos ver presiones sobre los precios de los bienes importados. De todas maneras, más allá de la situación puntual del mes siguiente, la tendencia sigue siendo sostenida por sus fundamentals y esperamos una inflación baja en el segundo semestre».
Para Qualy consultora, la inflación de julio estará en 2%. Entre los rubros que empujan al alza ubican al Transporte y los servicios. En cuanto a los alimentos frescos, indicaron que la ola de frío polar mantiene la presión estacional sobre verduras, que en junio ya habían saltado 10,4%. Pero al mismo tiempo, los alimentos envasados en los supermercados pasaron de subas de 2,8% a 1,5%, la mayor desaceleración de la canasta. Anastacia Daicich, directora de la consultora, planteó que «el resto de la canasta mantiene el sendero de desaceleración, donde la falta de recuperación de salario real no permite que el consumo se recupere».
