A trece días del terremoto en Venezuela, en el edificio Tahití de La Guaira no han llegado grúas ni retroexcavadoras. Los familiares remueven escombros con sus manos para recuperar a las víctimas.
En el desplomado Edificio Tahití de La Guaira, la familia de Fabio, un niño de nueve años, continúa la búsqueda de su hijo. Trece días después del terremoto de magnitud 7,2 y 7,5, no ha llegado maquinaria pesada al lugar y aún no se ha podido rescatar ningún cuerpo.
Aloa González, familiar de una de las víctimas, indicó que hay 22 cuerpos atrapados en el edificio de doce pisos y que hasta el momento ninguno ha sido rescatado. Los familiares trabajan retirando escombros manualmente en una estructura que se encuentra inestable.
La familia de Fabio afirmó que, junto a bomberos venezolanos, identificaron mediante túneles el cuarto del niño, el baño y parte de la sala. Creen que el menor podría estar aún con vida junto al cuerpo de su madre. El padre, Francisco Bastardo, declaró: “Yo creo que ya nos falta poquito, pero nos falta esa mano de obra que nos quiera ayudar para seguir buscando a mi muchacho”.
Las labores de rescate de personas con vida, coordinadas por equipos de 31 países y la UNDAC, dieron paso a tareas de desescombro y recuperación de cuerpos. Sin embargo, las máquinas amarillas se concentran en edificios colapsados más próximos a La Guaira, mientras que en zonas internas como el Edificio Tahití no han llegado.
González, que busca a su hermana, rescató a sus padres el mismo día del terremoto. Declaró: “Acá no ha venido ninguna máquina (…) No es posible que en todos estos días 22 personas están allí y no se ha podido sacar una sola”. Añadió que “la maquinaria que ha llegado no da abasto y la que está dando el Estado (…) tampoco es suficiente”.
El doble terremoto causó hasta el momento 3.535 muertos y 16.740 heridos, dejó a miles sin vivienda y cientos de edificios colapsados. Los familiares solicitan al Gobierno y a la comunidad internacional más maquinaria para poder recuperar los cuerpos.
