La pareja compartió espacios laborales y geográficos durante años sin conocerse, hasta que en 2013 iniciaron una relación que los llevó a emigrar a Estados Unidos en busca de oportunidades laborales y estabilidad económica.
Viviana Álvarez y Sebastián Vallejos, ambos oriundos de Bahía Blanca, coincidieron en múltiples lugares y trabajos a lo largo de los años sin llegar a cruzarse. Según relató Álvarez, en 1999 trabajó para un programa de televisión cuyas gráficas de apertura fueron realizadas por Vallejos, pero nunca se vieron. Recién en 2013, a través de Facebook, iniciaron una comunicación que derivó en un encuentro presencial. “Desde ese día no nos separamos más”, declaró Álvarez.
Cuatro meses después de conocerse, comenzaron a convivir y llevan 12 años juntos. Ambos tenían hijos de relaciones previas: Amparo y Mateo, hijos de Vallejos; Juli, Simón, Jonás y Alejo, hijos de Álvarez. La familia se ensambló durante ese período.
En 2020, tras perder sus empleos en un medio local, decidieron reabrir una radio junto a excompañeros. El proyecto se interrumpió con la declaración de la emergencia sanitaria por la pandemia de COVID-19. Ante esa situación, Vallejos recibió una oferta laboral en Estados Unidos, donde ya trabajaba de forma remota para una empresa estadounidense como técnico especializado en equipamiento para radio, TV y streaming.
La pareja decidió emigrar. Álvarez, de 46 años, consiguió empleo en un canal de deportes en español, primero como productora y luego como cronista. “Más allá de que vivir en Florida facilita las cosas… el desafío primordial es emigrar a nuestra edad. Adaptarte a otra cultura, los trámites, seguro social, salud, bancos”, afirmó.
El hijo menor de Álvarez, Alejo, ingresó sin conocimientos de inglés a una escuela en Miami Beach y se graduó en la institución Fienberg Fisher. Actualmente, mientras esperan la resolución de su cambio de estatus migratorio, la pareja se encuentra de regreso en Bahía Blanca.
Álvarez señaló que la ciudad sufrió dos tragedias climáticas desde su partida: un huracán el 16 de diciembre de 2023 y una inundación el 7 de marzo de 2025. No obstante, opinó que encuentra la ciudad “hermosa”, con edificios y locales comerciales nuevos.
La decisión de emigrar respondió a dificultades económicas. Álvarez explicó: “Yo estudié en Argentina, y en un momento me dije: mi viejo trabajó 40 años y se murió de un infarto porque le sacaron el medidor de gas. ¿Qué me espera a mí? Jubilada con la mínima, monotributista, sin casa”. Agregó que tenían deudas tras el cierre de la radio y un negocio de ropa durante la cuarentena, y que buscaban generar dólares para pagar lo que debían.
Consultada sobre su experiencia profesional en Bahía Blanca, Álvarez sostuvo: “Pagué muy caro mi irreverencia de juventud. Era muy picante cuando era chica. Donde algo no me gustaba, pegaba un portazo y me iba”. También manifestó su desacuerdo con la necesidad de salir a buscar publicidad para tener un programa radial, calificando esa práctica como “bastardea la profesión”.
Álvarez describió a Vallejos como “nuestro capitán del barco” y afirmó que le cambió la vida a ella y a sus hijos. “Antes de que él apareciera todo era gris”, concluyó.
