Un informe de la consultora MAP clasificó 68 actividades económicas según su situación actual y sus perspectivas a mediano plazo. Energía, minería, servicios financieros e informática lideran el listado, mientras que textil, electrodomésticos y autopartes aparecen como los sectores más comprometidos.
Mientras la economía argentina continúa mostrando señales de recuperación intermitente, se define un nuevo mapa de ganadores y perdedores, según un informe de la consultora MAP. La firma elaboró un “Scoring MAP” que cruza la situación económica actual de una empresa tipo con las perspectivas del marco de negocios para los próximos 12 a 36 meses. El análisis abarca 68 segmentos y los divide en cuatro grupos: dinámicos, potenciales, desafiados y críticos.
La clasificación parte de un diagnóstico: la economía continúa creciendo, pero de manera heterogénea. En abril, el EMAE retrocedió 1,5% respecto de marzo en términos desestacionalizados y solo siete de los quince grandes sectores mostraron mejoras interanuales, lo que confirma que la recuperación perdió amplitud.
En MAP destacan que la clásica división entre sectores ganadores y perdedores ya resulta insuficiente. La consultora sostiene que la economía funciona “a múltiples velocidades”. Incluso dentro de una misma actividad conviven realidades diferentes. La industria manufacturera es un ejemplo: aunque el sector acumula una caída de 2%, los textiles retroceden cerca de 19% y los electrodomésticos 29%, mientras que la industria química crece 8,7%. En oil & gas, la producción no convencional continúa expandiéndose, mientras que la convencional pierde terreno.
Para MAP, el reordenamiento responde a dos transformaciones simultáneas. A nivel internacional pesan la disputa entre Estados Unidos y China, la reorganización de las cadenas globales de producción, el avance de la inteligencia artificial y la creciente demanda de energía y minerales críticos. En la Argentina, el nuevo escenario incorpora estabilidad macroeconómica, menor inflación, apertura comercial, desregulación y una mayor exigencia de productividad para las empresas.
Los dinámicos
El grupo más favorecido reúne 29 actividades que combinan un presente sólido con buenas perspectivas. Entre los ganadores sobresalen el sector del oil & gas no convencional, la minería, la energía eléctrica, los servicios profesionales y financieros, el transporte de cargas, combustibles y varios segmentos del agro y de la industria alimenticia. Según MAP, estos sectores se benefician de un contexto internacional que prioriza la energía, los minerales estratégicos y la infraestructura tecnológica, además de un escenario local con menor inflación, mayor estabilidad macroeconómica y un proceso de apertura económica.
Los potenciales
El informe identifica un segundo grupo integrado por 13 actividades cuyo presente todavía es flojo, aunque las condiciones futuras aparecen más favorables. Aquí se ubican el turismo, hoteles y restaurantes, la obra pública, el transporte urbano, la enseñanza, los lácteos, la vitivinicultura y algunos segmentos del comercio minorista. La recomendación de MAP es que las empresas comiencen a posicionarse temprano en estos mercados, aun cuando la recuperación todavía no termine de consolidarse.
Los desafiados
El trabajo también detecta actividades que atraviesan un buen momento, pero cuyos fundamentos aparecen más débiles para los próximos años. En ese grupo figuran la industria química, la siderurgia, la fabricación de vehículos y la producción frutihortícola. En estos casos, la consultora recomienda aprovechar el ciclo favorable sin asumir riesgos excesivos, ya que podrían enfrentar una reversión.
Los críticos
El cuadrante más complicado reúne 21 segmentos que combinan un presente débil con perspectivas igualmente desfavorables. La industria textil y de indumentaria, las autopartistas, los fabricantes de electrodomésticos, el comercio mayorista, las concesionarias de autos, los fabricantes de muebles y plásticos y los tambos son algunos de los rubros que identifica MAP como los que presentan un panorama más complicado en la actualidad y con bajas perspectivas de recuperación. Para estos sectores, MAP recomienda estrategias defensivas, priorizando liquidez, eficiencia y reestructuración cuando resulte necesario.
