La Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó el recurso de la defensa y confirmó la pena de trece años de prisión para Silvia Alejandra Rosignoli, sargento de la Policía Federal Argentina, por el homicidio de su media hermana Yolanda Monzón en 2019.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme la condena a trece años de prisión para Silvia Alejandra Rosignoli, sargento primera de la Policía Federal Argentina, por el homicidio de su media hermana Yolanda Monzón. El hecho ocurrió la madrugada del 27 de junio de 2019 en un departamento de la avenida Pueyrredón al 1000, en el barrio de Recoleta, Ciudad de Buenos Aires.
Según las investigaciones y pericias, existió una pelea previa entre ambas mujeres. Durante esa confrontación, Rosignoli utilizó una pistola Bersa y disparó de forma directa al ojo de Monzón, causándole la muerte. La acusada sostuvo desde el inicio que el disparo fue accidental, argumento que fue desestimado en todas las instancias judiciales.
El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional n° 8 de la Capital Federal condenó en 2021 a Rosignoli por homicidio agravado por el uso de arma de fuego. La defensa apeló la sentencia y reclamó que el hecho fuera considerado homicidio imprudente, pero la Cámara Nacional de Casación Penal ratificó la condena tras analizar las pericias balísticas y las circunstancias del hecho.
La defensa recurrió ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, argumentando que no hubo dolo y solicitando una revisión bajo la figura del homicidio culposo. El máximo tribunal, con las firmas de los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, rechazó la queja por inadmisible. La desestimación se limitó a los requisitos procesales del recurso, sin validar ni rechazar la justicia de la sentencia previa.
Con esta resolución, la condena quedó firme y sin posibilidad de nuevos recursos ordinarios. Rosignoli, de 50 años, se encontraba en su departamento junto a su media hermana Yolanda Monzón, quien trabajaba como auxiliar de segunda en la Policía de la Ciudad. Ambas habían consumido alcohol el día del hecho. Rosignoli mostró a su hermana un arma de fuego adquirida recientemente; al manipularla, disparó y el proyectil impactó en la cabeza de Monzón, quien falleció antes de recibir asistencia médica.
El informe policial señaló que la acusada fue trasladada bajo custodia al hospital policial Bartolomé Churruca, presentando una crisis nerviosa y signos de intoxicación etílica. En la investigación intervinieron personal de la Gendarmería Nacional y la Comisaría Vecinal 2-B de la Policía de la Ciudad.
Las pruebas periciales que fundamentaron la condena incluyeron la reconstrucción de la pelea previa y los peritajes balísticos que determinaron la trayectoria del proyectil. Los jueces valoraron que el disparo no pudo haberse producido de forma accidental, concluyendo que existió intención de matar en el contexto de una discusión violenta. El fallo de la Corte Suprema, fechado el 18 de junio de 2026, dejó firme la condena y dispuso el archivo del caso. Rosignoli permanece detenida bajo el cargo de homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
