Willy Bermello, quien emigró de Cuba a Estados Unidos a los nueve años, diseñó por iniciativa propia un proyecto para la futura Biblioteca Presidencial de Donald Trump en un terreno contiguo a la Torre de la Libertad en Miami. La propuesta incluye una torre de 319 metros y un avión Air Force One en su interior.
Willy Bermello emigró de Cuba a Estados Unidos cuando tenía nueve años y pasó por la Torre de la Libertad, el histórico edificio de Miami que durante décadas recibió y asistió a miles de exiliados cubanos. Más de medio siglo después, su nombre volvió a quedar ligado a ese icónico lugar por su propuesta para construir la futura Biblioteca Presidencial de Donald Trump en el terreno contiguo al emblemático inmueble.
Cómo nació la propuesta para la biblioteca presidencial de Trump
Bermello, fundador de la firma Bermello Ajamil & Partners, aseguró que la iniciativa no surgió de una licitación ni de un encargo oficial. Según declaró a Telemundo 51, decidió desarrollar el proyecto después de conocer que se evaluaban posibles ubicaciones para la futura biblioteca presidencial. «Esto fue una iniciativa mía», afirmó. El arquitecto explicó que contactó al abogado cubanoamericano Félix Lasarte, quien participaba en la búsqueda de terrenos para el proyecto, y le presentó una propuesta desarrollada con recursos propios. «Yo soy un soñador. Soy como un cazador. No espero que los clientes vengan a mí, yo voy a los clientes», señaló.
La maqueta contempla una torre de 1047 pies (319 metros) y 47 pisos, una referencia al hecho de que Trump es el presidente número 47 de Estados Unidos. El complejo también incluiría una réplica del Despacho Oval, espacios para exposiciones, auditorios para eventos y un Air Force One ensamblado dentro del edificio.
El proyecto diseñado por un migrante que evalúa Donald Trump
Según Bermello, la propuesta avanzó hasta llegar al entorno del mandatario republicano. Durante ese proceso recibió pedidos para incorporar el avión presidencial y sumar detalles dorados al diseño. «Yo sé que al presidente le gusta mucho el oro, aunque no necesariamente es mi gusto personal», comentó. El arquitecto recordó además una conversación en la que, según su relato, Trump le planteó dudas sobre la ubicación elegida para la futura biblioteca. «¿Por qué debo aceptar una propiedad de tres acres (1,2 hectáreas) en Downtown Miami cuando me han ofrecido 30 acres (12,1 hectáreas) en Boca Ratón?», recordó Bermello. Su respuesta apuntó al valor estratégico del lugar: «Donde usted construya su biblioteca la gente va a visitarla. Pero aquí, junto a la Torre de la Libertad, Bayside y el Puerto de Miami, vendrán más personas que a cualquier otra biblioteca presidencial del país», sostuvo.
La conexión con la Torre de la Libertad y el exilio cubano
Para Bermello, el proyecto tiene una dimensión personal. Su historia está vinculada a la Torre de la Libertad, considerada uno de los principales símbolos del exilio cubano en Estados Unidos. Por eso rechazó los cuestionamientos de quienes consideran que una construcción de esa magnitud podría opacar al edificio histórico. «La Torre de la Libertad siempre será un ícono», afirmó. Según explicó, el plan contempla transformar la calle 6 en un corredor peatonal para conectar ambos espacios. La propuesta busca integrar la futura biblioteca presidencial con el edificio que recibió a miles de cubanos que llegaron al país durante el siglo XX. «La torre es el museo del exilio cubano. La biblioteca sería el museo del legado de Trump», explicó.
Por qué la biblioteca presidencial de Trump genera controversia
La iniciativa enfrenta críticas por el terreno donde se construiría. La propiedad, de 1,05 hectáreas (2,6 acres), perteneció durante años al Miami Dade College y fue transferida a la Fundación Biblioteca Presidencial Trump por un valor simbólico de US$10, una decisión que derivó en cuestionamientos y acciones judiciales. Algunos detractores también expresaron preocupación por el impacto visual que tendría una torre de más de 300 metros de altura junto a uno de los edificios históricos más reconocidos de Miami. Bermello consideró que gran parte de la oposición tiene un origen político. «No tiene nada que ver con la Torre de la Libertad. Tiene que ver con Donald J. Trump», aseguró. El arquitecto también defendió la viabilidad financiera de la iniciativa y afirmó que la construcción no dependería de fondos públicos. «Todo será financiado con fondos privados», sostuvo. Según explicó, el proyecto contempla espacios comerciales, oficinas y de otros usos complementarios que permitirían generar ingresos para sostener el funcionamiento del complejo.
A lo largo de su trayectoria, Bermello participó en algunos de los desarrollos más representativos del sur de Florida, incluidas terminales de cruceros en el Puerto de Miami utilizadas por compañías como Royal Caribbean y Norwegian Cruise Line, además de proyectos inmobiliarios de gran escala. Sin embargo, aseguró que la futura Biblioteca Presidencial de Donald Trump ocupa un lugar especial dentro de su carrera profesional. «Para mí representa mucho más que arquitectura», afirmó. Si bien el proyecto todavía enfrenta desafíos legales y urbanísticos, Bermello mantiene su optimismo. «Yo sé que esto va a cambiar el Downtown de Miami», concluyó.
