La jueza federal de Concordia, Analía Ramponi, procesó con prisión preventiva a Carlos Fiordelino y Benjamín Maciel por transporte de estupefacientes y tenencia ilegítima de arma de fuego. También se dispuso un embargo de 100 millones de pesos.
La jueza federal de Concordia, Analía Ramponi, procesó con prisión preventiva a Carlos Fiordelino y Benjamín Maciel por el delito de transporte de estupefacientes, en concurso real con tenencia ilegítima de arma de fuego. También trabó un embargo sobre los bienes de los sospechosos hasta cubrir la suma de 100 millones de pesos. A Fiordelino se le sumó el delito de desobediencia a la autoridad.
Los hechos ocurrieron el 29 de mayo pasado, cuando efectivos de la Policía de Entre Ríos realizaban un control de rutina en el puesto Puerta de Hierro, kilómetro 140 de la ruta provincial 28, en el departamento de Feliciano. Allí detuvieron la marcha de un Mercedes Benz C200 Avantgarde gris, cuyo conductor era Carlos Fiordelino, de 53 años. Al solicitarle que abriera el baúl para revisarlo, Fiordelino indicó que solo podía abrirse desde el interior del vehículo por una falla técnica. Con esa excusa, se reincorporó al auto y emprendió la huida a alta velocidad.
Se inició una persecución y, tras un operativo cerrojo de la División Investigaciones de Feliciano, el vehículo fue interceptado en un camino de ripio, en la intersección de las rutas 28 y 1. Durante la fuga, Fiordelino y su acompañante, Benjamín Maciel, arrojaron del automóvil mochilas que contenían 260 kilos de cocaína, un arma de fuego y teléfonos celulares.
Uno de los oficiales que participó del operativo declaró como testigo que advirtió inconsistencias en las explicaciones del conductor sobre la imposibilidad de abrir el baúl, y que al observar mochilas negras en el asiento trasero, el conductor adoptó una actitud visiblemente nerviosa, cuestionó el procedimiento y emprendió la fuga. También participó del rastrillaje donde se hallaron las mochilas.
En la resolución judicial, firmada por la jueza Ramponi y el secretario penal Alan Bergdolt, se sostuvo: “En consecuencia, además del efectivo transporte de material estupefaciente, también se encuentra prima facie acreditado que al menos Fiordelino -y sin perjuicio de lo que pueda surgir con el avance de la pesquisa en torno a Maciel- desobedeció las órdenes impartidas por el personal policial interviniente, primero al evadir el control vehicular que se encontraba en curso y, luego, al persistir en la fuga pese a las sucesivas voces de alto efectuadas por los agentes de la fuerza”. En la causa interviene el fiscal federal Francisco Bernhardt.
Poco después de la detención, se realizó un allanamiento en la casa de Maciel, en la ciudad de Itatí, Corrientes, donde fue detenida su madre, Sebastiana Brítez. Se le secuestraron 44 gramos de cocaína en su cartera, distribuidos en pequeños envoltorios, lo que sugiere que estaba preparada para su comercialización. Sobre Brítez, la resolución indicó que su situación procesal se modificó a partir de los resultados de la medida coercitiva, aunque no había sido objeto directo de investigación.
Fiordelino tiene antecedentes. En marzo de 2011 fue acusado por tráfico de estupefacientes tras el secuestro de 227 kilos de marihuana en Junín. Meses después se fugó de una alcaidía de Rosario. Fue capturado en Escobar en julio de 2016 por detectives de la Delegación Departamental de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de Zárate-Campana, en un operativo dirigido por el juez federal de Campana, Adrián González Charvay. En ese procedimiento se le secuestraron 900 gramos de marihuana, casi 300.000 pesos en efectivo, un fusil de asalto táctico M4 con tres cargadores y una pistola calibre .380 con silenciador. Desde marzo de 2025 gozaba del beneficio de la libertad condicional otorgado por el Tribunal Oral Federal de Rosario N° 1, con domicilio fijado en Corrientes.
