Durante 2025 se registraron 4060 víctimas fatales en siniestros viales en todo el país. Expertos en seguridad vial señalaron factores como el exceso de velocidad, la falta de uso de casco y el uso del celular al conducir.
En Argentina, durante 2025 se registraron 4060 víctimas fatales en siniestros viales en todo el país, según datos de la Secretaría de Transporte, dependiente del Ministerio de Economía. En los últimos 10 años, 46.871 personas perdieron la vida en siniestros viales, cifra que incluye el período de menor circulación de 2020 y 2021 por las restricciones de la pandemia.
Martín Py, gerente de Alianzas de Strix, señaló que uno de cada dos siniestros ocurre en rutas nacionales y provinciales, y seis de cada 10 siniestros fatales se producen por colisiones. Los motociclistas representaron el 46% de las víctimas fatales a nivel nacional el año pasado, afectando principalmente a jóvenes de entre 15 y 34 años.
Desde la Comisión de Seguridad Vial de la Cámara de Fabricantes de Motovehículos (CAFAM) sostuvieron que el motociclista es el principal responsable de su propia seguridad. «Si bien la responsabilidad es compartida, el motociclista tiene una responsabilidad primaria: proteger su propia vida. Esa responsabilidad comienza con una decisión que parece simple, pero que en la práctica muchos aún evitan: utilizar un casco certificado que cumpla con normas internacionales», afirmaron.
La mortalidad vial aumentó un 22% interanual en 2025 respecto a 2024, según datos del Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV). Cuatro de cada 10 conductores involucrados en siniestros graves tenían menos de 30 años.
Daniela Medina, gerente de Seguridad y Emergencias de Ituran Argentina, afirmó: «Es una situación cotidiana encontrarse en el cruce de una calle sin semáforo y ver cómo dos autos avanzan casi a toda velocidad para determinar quién pasa primero. Este tipo de conductas frecuentes pueden derivar en incidentes evitables». La compañía señaló que uno de los principales riesgos al volante es el exceso de confianza al conducir.
Leonardo Giachetti, coordinador de la Oficina de Educación Vial del Automóvil Club Argentino (ACA), sostuvo que «la velocidad hace a la seguridad». Recomendó adecuarla al contexto de circulación y respetar los límites máximos establecidos. Explicó que cuanto más rápido circula un vehículo, menor es la capacidad de reacción del conductor y más reducido se vuelve su campo visual. En condiciones climáticas adversas, como lluvia o calzada mojada, señaló que es fundamental disminuir la velocidad, ya que aumenta la distancia de frenado.
Giachetti indicó que «un peatón atropellado a 30 km/h tiene un 90% de probabilidades de sobrevivir, mientras que a 60 km/h esa posibilidad se reduce a apenas un 20%». Resumió: «Ir más despacio salva vidas».
Desde Autopistas Porteñas (AUSA) remarcaron que una conducción segura incluye hábitos preventivos. Compartieron cinco recomendaciones: realizar controles periódicos del vehículo (frenos, luces y neumáticos); conducir descansado; usar el cinturón de seguridad para todos los ocupantes, incluidos niños con sistemas de retención adecuados; evitar el uso del celular al conducir; y respetar los límites de velocidad, mantener distancia prudente y seguir la señalización vial.
Giachetti también recomendó adoptar una conducción preventiva: «Si observás a otro usuario indeciso, distraído o acelerando, debés reducir la velocidad y actuar preventivamente para crear una vía de escape segura», afirmó.
