La economista Carina Farah afirmó que los más de 121.000 millones de dólares anunciados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones son compromisos futuros y no desembolsos efectivos. Señaló que los sectores beneficiados generan poco empleo en relación al capital invertido.
Los más de 121.000 millones de dólares en proyectos anunciados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) generan debate sobre su alcance real. En diálogo con Canal E, la economista Carina Farah sostuvo que los montos difundidos corresponden a compromisos futuros y no a inversiones efectivamente realizadas.
«No creamos que son inversiones que hoy se están haciendo en el país, sino que son anuncios de inversiones que todavía obviamente no se concretan», afirmó Farah. Según explicó, los desembolsos dependen de los plazos establecidos para cada proyecto y de los compromisos mínimos exigidos por el régimen.
Farah reconoció que las iniciativas avanzan principalmente en minería, petróleo y finanzas, sectores que concentran la mayor parte de los anuncios. Sin embargo, se refirió a la capacidad de estas actividades para generar empleo de calidad.
«Son sectores donde la cantidad de empleo por peso o por dólar invertido no son significativos comparados con otros sectores como pueden ser la construcción, la metalmecánica o la industria automotriz», explicó. Agregó que actividades como la construcción o la industria tienen una mayor capacidad de multiplicar empleo a través de sus cadenas de valor.
Al analizar los datos de inversión extranjera directa, Farah indicó que los resultados están lejos de las expectativas iniciales. Según detalló, la inversión pasó de aproximadamente 1.000 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2023 a 1.100 millones en igual período de 2025. «Aumentó en 100 millones de dólares, no es un aumento exponencial cuando se esperaba que fuera un aumento mucho mayor», sostuvo.
La economista también cuestionó los beneficios otorgados a los inversores. «Es un RIGI que le ha prometido el oro y el moro a los inversores», afirmó, al sostener que los incentivos fiscales y regulatorios no están siendo compensados con mayores ingresos para el Estado, más empleo o una generación significativa de divisas.
Finalmente, advirtió sobre la creciente concentración económica en sectores como el financiero. «Son sectores que están concentrando mucho la riqueza y están devolviendo poco a la economía en generación de puestos de trabajo», concluyó. Para Farah, la situación laboral actual presenta señales de alerta y el desempleo podría ser considerablemente más elevado si no existieran modalidades laborales precarias o vinculadas a plataformas digitales.
