El CEM publicó informes que detallan la informalidad laboral en relación con las PyMEs y el saldo migratorio entre la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires, basados en datos del INDEC.
El Centro de Estudios Metropolitanos (CEM) dio a conocer dos informes que abordan la informalidad laboral y el saldo migratorio entre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y la provincia de Buenos Aires (PBA), con base en datos del INDEC.
Informalidad laboral y vínculo con las PyMEs
Según datos del INDEC, la informalidad laboral alcanza al 43,3% de los trabajadores ocupados en los aglomerados urbanos del país. En las empresas registradas, el porcentaje asciende al 46,9%. El informe señala que el 21,4% de los trabajadores se desempeña en unidades productivas no registradas.
“El dato tiene consecuencias directas para el diseño de políticas públicas: la mayoría de los asalariados informales no está en empresas que operan al margen del sistema regulatorio, sino en empresas que lo conocen y eligen incumplirlo”, indicó el informe del CEM.
En empresas con hasta diez empleados, casi el 70% de los asalariados son informales. Por sectores, la construcción presenta un 68,8% de informalidad asalariada y un 68,3% en micro y pequeñas empresas; hoteles y restaurantes, 55,9% y 59,7%; y comercio, 45,3% y 63,8%.
El CEM calificó a estas empresas como “el principal ámbito donde se produce y reproduce el empleo informal en el país”. El informe propuso cuatro líneas de políticas para la formalización: reducción de costos patronales, simplificación normativa y tributaria, fiscalización por perfil y apoyo productivo.
“La condición transversal a todas estas líneas es la coordinación y la continuidad. La evidencia regional muestra que los países que lograron reducir la informalidad de manera sostenida lo hicieron combinando múltiples instrumentos durante períodos prolongados que trascendieron los ciclos políticos. Una agenda de formalización efectiva requiere, además de los instrumentos técnicos, un consenso mínimo entre el Estado, el sector empresarial y los sindicatos sobre los objetivos y los mecanismos de monitoreo”, afirmó el informe.
Saldo migratorio entre CABA y PBA
Otro informe del CEM analizó los saldos migratorios entre CABA y PBA con base en el Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2022 del INDEC. Se registró que 62.676 personas que residían en CABA fueron censadas en PBA, mientras que 39.058 personas hicieron el recorrido inverso, lo que arrojó un saldo negativo de 23.618 personas para CABA.
El 26,6% de las personas que se trasladaron de CABA a PBA no finalizó el secundario, frente al 14,2% del flujo inverso. En el sentido PBA hacia CABA, el 62,7% tenía o cursaba estudios universitarios o de posgrado. CABA aportó 2.418 personas desocupadas al flujo hacia PBA, frente a 1.730 del flujo inverso, y 8.438 personas sin cobertura de salud, más del doble que las 3.698 del flujo inverso.
“Estos resultados no avalan la narrativa del free rider. Al menos en el plano migratorio, los datos sugieren una dinámica inversa a la sostenida por el GCBA: es la Provincia quien recibe y debe atender a la población que la Ciudad expulsa de manera permanente”, señaló el CEM.
