La Barra Mexicana de Abogados (BMA) advirtió este 1 de junio que la reforma constitucional que incorpora la “injerencia extranjera” como causal de nulidad electoral compromete la certeza jurídica y abre un margen de incertidumbre sobre la validez de las elecciones.
La Barra Mexicana de Abogados (BMA) advirtió este 1 de junio que la reforma constitucional que incorpora la “injerencia extranjera” como causal de nulidad electoral compromete la certeza jurídica y abre un margen de incertidumbre sobre la validez de las elecciones, según un comunicado de la organización firmado por su presidenta.
Para la organización de abogados, el problema no está en la defensa de la soberanía nacional, sino en que una norma de ese alcance exige definiciones estrictas, objetivas y verificables.
En un comunicado en sus redes sociales, la BMA sostuvo en su posicionamiento que la posibilidad de impugnar una elección con conceptos amplios o indeterminados podría derivar en litigios prolongados, conflictos postelectorales y una disminución de la confianza ciudadana en los resultados. Ese efecto, advirtió la organización, podría afectar la estabilidad política del país si la legislación secundaria no delimita con precisión qué conductas constituyen intervención o injerencia extranjera.
De acuerdo con la Barra Mexicana, Colegio de Abogados, la protección de la soberanía nacional y la independencia de los procesos electorales son objetivos legítimos y necesarios en cualquier democracia. En su comunicado, la agrupación señaló que ningún Estado puede permanecer indiferente ante intentos externos de influir de manera ilícita en la voluntad popular.
Aun con ese reconocimiento, la BMA afirmó que las reglas sobre validez electoral deben cumplir con los estándares más altos de certeza, legalidad, objetividad y seguridad jurídica. La organización consideró que la nueva causal de nulidad plantea interrogantes sobre su alcance, su definición y su operatividad.
El señalamiento del organismo jurídico se concentra en los términos “intervención” e “injerencia extranjera”. Según la BMA, esos conceptos pueden abarcar conductas de naturaleza muy diversa y de carácter ambiguo, lo que vuelve incierta su aplicación en controversias electorales.
Ese es el punto de su advertencia: la Barra Mexicana no cuestionó la necesidad de impedir influencias externas en una elección, sino que objetó que la causal se incorpore sin parámetros claros para acreditar una afectación grave, determinante y directamente vinculada con el resultado electoral.
La BMA recordó que la experiencia constitucional mexicana muestra que las causales de nulidad electoral deben interpretarse de manera estricta. En su análisis, esas causales solo pueden sostenerse sobre parámetros objetivos que permitan probar con claridad y certeza cuándo una conducta alteró el resultado de una elección.
Por esa razón, la organización exhortó a que la legislación secundaria establezca supuestos precisos, objetivos y verificables sobre lo que puede constituir injerencia extranjera. La petición busca evitar que una disposición constitucional abierta se convierta en base para disputas después de los comicios, según el comunicado.
La Barra Mexicana también vinculó esa discusión con la calidad del sistema democrático. En su posicionamiento indicó que la fortaleza de la democracia mexicana depende de reglas claras, instituciones imparciales y mecanismos que den certidumbre tanto a la ciudadanía como a los actores políticos.
Igualmente, la Barra Mexicana de Abogados advirtió el pasado 25 de mayo que aplazar la segunda elección judicial hasta 2028 no corrige las fallas de fondo de la reforma al Poder Judicial y, por el contrario, amplía la incertidumbre sobre la integración de jueces y magistrados, según un comunicado de la propia organización difundido en redes sociales.
