El fiscal Raúl Garzón, a cargo de la causa por el homicidio de Agustina Vega, ofreció una conferencia de prensa en la que sostuvo que aún quedan aspectos por esclarecer y que la investigación continuará.
CÓRDOBA.- El fiscal Raúl Garzón, a cargo de la causa por el homicidio de Agustina Vega, la adolescente de 14 años que estuvo una semana desaparecida en Córdoba, sostuvo que todavía quedan muchos aspectos por esclarecer y que la investigación continuará.
En una conferencia de prensa realizada en el edificio de Tribunales II de esta ciudad, Garzón afirmó: «Hoy estamos frente a un homicidio, estamos con una persona imputada y seguramente va a haber un cambio de calificación legal». Negó que, por ahora, exista una acusación vinculada a violencia de género, aunque señaló que todos los aspectos relacionados con una posible situación de vulnerabilidad de la víctima serán investigados.
Garzón admitió que el móvil del homicidio «es uno de los principales objetivos a esclarecer». Ante una consulta, señaló que «el entorno familiar y no familiar es absolutamente investigado desde los primeros días».
Planteó que Claudio Barrelier, el único detenido en la causa, habría actuado solo para matar a la adolescente y que el crimen se habría producido «entre las 22:30 del sábado y la 1 o 2 de la madrugada del domingo» en la casa de barrio Cofico donde él vivía. Habría retirado el cuerpo de la adolescente el lunes. Sin embargo, después enfatizó que la investigación sigue abierta y analizan otras alternativas. Sobre el detenido, afirmó que en ninguna de las dos indagatorias aportó datos que colaboraran con su hallazgo.
«Las imputaciones que puedan llegar a suceder en el futuro serán las que el avance de la investigación y las pruebas permitan. No existe imputación sin prueba previa», añadió.
Sobre el allanamiento de la casa de Barrelier, que ocurrió el miércoles (el detenido fue arrestado el martes), explicó que no se hizo antes porque estaban recopilando elementos de prueba que lo vincularan con la desaparición de Agustina.
Respecto al secuestro de los teléfonos de la madre y la abuela de la víctima, manifestó que lo ordenó «para establecer detalles de comunicaciones que podrían existir con el imputado, se deben dilucidar citas del imputado».
Garzón rechazó que hubiera existido demora en la investigación y defendió el trabajo realizado. «La denuncia activó inmediatamente todos los protocolos previstos para la búsqueda de personas», aseguró. Detalló que la denuncia inicial era por búsqueda de paradero y que las hipótesis cambiaron frente a las pruebas que aparecieron. «En 48 horas se logró avanzar sobre una persona sospechosa y profundizar esa línea de investigación hasta llegar a este desenlace», describió.
Durante la conferencia, Laura Vilches, dirigente del Partido de los Trabajadores, se dirigió al fiscal y lo trató de «cínico». Afirmó: «Pare un poco porque es una payasada lo que está haciendo». Acusó de inacción «a la Justicia junto con el Gobierno».
