El abogado Flavio Araoz, que participó en el diseño del sistema anterior, afirmó que la Municipalidad no introdujo cambios estructurales y advirtió sobre posibles fallas en la fiscalización.
A partir del martes 26 de mayo comenzó a regir el nuevo sistema de estacionamiento medido y controlado en la ciudad de Córdoba. El esquema eliminó el cobro en efectivo, incorporó el pago digital mediante la aplicación SEMM y transformó a los cuidacoches en “constatadores urbanos”, encargados de verificar si los conductores abonaron la tarifa.
En ese contexto, el abogado Flavio Araoz, quien participó en el armado del sistema de estacionamiento controlado años atrás, declaró que “no hay nada nuevo” y sostuvo que el municipio “solo reemplazó el efectivo por una plataforma digital”.
Según Araoz, las ordenanzas municipales ya regulaban desde antes de 2005 la figura de los cuidacoches autorizados para colaborar con el ordenamiento del tránsito y el estacionamiento. “Están cumpliendo indirectamente una función municipal”, afirmó, y recordó que la potestad sobre el uso de la vía pública pertenece exclusivamente a los municipios.
El exfuncionario indicó que el principal problema no fue la normativa sino la falta de controles sostenidos durante los últimos años. “Los naranjitas autorizados se confundían con los que no lo estaban”, señaló en diálogo con Punto a Punto Radio 90.7 FM, y apuntó contra la ausencia de señalización clara en las cuadras habilitadas para el estacionamiento controlado.
En cuanto al nuevo esquema digital, Araoz advirtió que podría generar conflictos para los usuarios si no existen mecanismos alternativos de pago. “Si una persona quiere pagar pero se le trabó el teléfono, se quedó sin batería o no funciona la aplicación, va a terminar cometiendo una infracción”, afirmó.
El abogado también se refirió a la fiscalización y al rol de los constatadores urbanos, quienes deben informar a la Municipalidad sobre los vehículos que no abonen el estacionamiento. Recordó que años atrás existía una patrulla especial que intervenía en esos casos, aunque aseguró que con el tiempo el sistema perdió seguimiento y control.
Además, señaló la situación fuera del horario regulado. Araoz alertó que, si no existe coordinación con la Policía, podrían volver los cobros ilegales en sectores donde ya operaban naranjitas. “La persona que quiera cobrar fuera del horario estaría ejerciendo una actuación ilegal”, afirmó.
Finalmente, insistió en que cualquier sistema de estacionamiento medido necesita señalización visible, controles permanentes y personal capacitado para hacer cumplir la normativa. “Cuando no hay seguimiento ni ordenamiento para ejecutar la ley, falla todo el sistema”, concluyó.
