El director español presentó su nueva película, que se estrena el 28 de mayo en América Latina. En una entrevista, habló sobre el egoísmo del autor, la censura en festivales y la situación política en España.
El cineasta español Pedro Almodóvar estrena el jueves 28 de mayo en América Latina su película «Amarga Navidad», un filme metacinematográfico que aborda los límites de la creación y la autoficción. La obra parte de un relato incluido en su antología «El último sueño», sobre una mujer que sufre una jaqueca (interpretada por Bárbara Lennie) y deriva en una historia que muestra los engranajes del artificio cinematográfico, con un director (Leonardo Sbaraglia) que encuentra inspiración en el dolor ajeno.
En una entrevista con Infobae España, Almodóvar declaró: «Yo soy infinitamente más libre, soy totalmente libre cuando estoy escribiendo. Las decisiones que tomo sobre el papel no las tomo en mi vida». También afirmó que el personaje de Sbaraglia «es el personaje que más me representa» y que trató de «no ser clemente con él», incluyendo una diatriba final de Aitana Sánchez-Gijón como «una especie de autoagresión».
Sobre los límites de la autoficción, el director sostuvo: «No hay una ley escrita que marque los límites de la autoficción. (…) Depende de tu sensibilidad moral. Puedes hacer daño a alguien, incluso mucho daño». En cuanto a su propia práctica, señaló que ha informado a las personas reales que lo inspiraron sobre los límites entre ficción y realidad.
Almodóvar se refirió también a las restricciones a la libertad de expresión en el Festival de Berlín, calificándolas de «terroríficas» y como «una forma de censura». Sobre la situación política en España, afirmó: «Estamos en una situación peligrosísima. (…) Una ultraderecha que sin hacer nada sube como la espuma». Citó encuestas que indican que «el 25% de los jóvenes españoles no les importaría vivir bajo una dictadura como la de Franco».
El director adelantó que ya tiene escrito el guion de su próxima película, una comedia negra «muy negra» donde «se ha colado la atmósfera oscura del mundo en que vivimos». «Recupero el humor», indicó. También expresó su percepción del paso del tiempo: «En los últimos cinco años he hecho mucho más que en los otros diez, porque veo que el tiempo se me va. Mi gran lucha ahora mismo es ir corriendo detrás del tiempo para que se vaya deteniendo un poco».
