Ernesto Jauretche, histórico militante del peronismo revolucionario, escritor y ex funcionario bonaerense, falleció este sábado a los 86 años.
Buenos Aires, 23 de mayo (NA) – Ernesto Jauretche, militante del peronismo revolucionario, escritor y ex funcionario de la provincia de Buenos Aires, falleció este sábado a los 86 años. Era sobrino del pensador Arturo Jauretche.
Jauretche se definía como “un peronista nacido peronista”. Se formó como técnico mecánico y comenzó su actividad gremial en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Su formación política e intelectual estuvo vinculada a su tío, a quien asistía como mecanógrafo durante la redacción de sus obras. Inició su carrera en el periodismo en 1966 y estudió economía agraria.
Integró agrupaciones juveniles peronistas y luego la organización Montoneros. Durante la década de 1970, fue funcionario del Gobierno de la provincia de Buenos Aires. Tras diferencias internas con la conducción de Montoneros, fue expulsado y partió al exilio en México durante la dictadura militar.
En su faceta como escritor, publicó la autobiografía “Memoria de la Esperanza. Vida, pasión y muerte de un muchacho peronista”. En el prólogo, afirmó que para su generación “la vida de uno valía poco” frente a los objetivos colectivos. El historiador Norberto Galasso lo describió como un militante que estuvo “siempre el primero en la fila de la pelea y el último en la del reparto”.
En sus últimas intervenciones públicas, Jauretche criticó al Partido Justicialista por “no arriesgar” en los últimos años. Reivindicó la gestión de Néstor Kirchner en 2003 por haber “recuperado el lenguaje popular”, pero lamentó que durante el ciclo kirchnerista no se hubiera desmantelado la “matriz legal y económica de corte neoliberal” heredada de la dictadura, como la Ley de Entidades Financieras o la Constitución de 1994. Sostuvo que el peronismo debía abandonar los “cálculos matemáticos electorales” y centrarse en políticas económicas de fondo.
Consultado sobre dónde se ubicaría el pensamiento de su tío Arturo en el siglo XXI, afirmó: “Por supuesto que hubiese simpatizado con Néstor y con Cristina. Probablemente hubiera estado a la cabeza, de eso no cabe la menor duda”.
