El presidente estadounidense informó que el proyecto incluye seis niveles subterráneos, un hospital militar y una azotea diseñada para operaciones con drones.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio a conocer este martes nuevos datos sobre el salón de baile tipo búnker que se construye en la Casa Blanca. La estructura subterránea, de seis pisos, incluirá un hospital militar, laboratorios de investigación y una cubierta superior preparada para el despegue y aterrizaje de drones.
Trump presentó la información durante una visita a las obras, donde argumentó que el Capitolio debe autorizar 1.000 millones de dólares en mejoras de protección para el complejo presidencial. Legisladores demócratas y algunos republicanos han expresado su rechazo a ese presupuesto, al considerar que es un gasto excesivo en un contexto de aumento de los precios del combustible y tensiones económicas vinculadas al conflicto con Irán.
El mandatario describió el salón de baile como un espacio indispensable para recepciones de hasta mil personas. Señaló que la edificación cuenta con un techo reforzado diseñado para soportar impactos directos y una cerca perimetral de titanio que, según afirmó, «una excavadora no podría derribar». También sostuvo que la cubierta superior está fabricada con «acero impenetrable».
Respecto a los niveles subterráneos, Trump indicó que dos de ellos ya se encuentran en fase de excavación. Allí se ubicarán un hospital militar y laboratorios de investigación, aunque no especificó las áreas científicas que se desarrollarán. El personal de la Casa Blanca no aportó información complementaria sobre el proyecto.
En relación con la azotea, Trump declaró que está «preparada para un número ilimitado de drones» y que «todo el techo está construido para uso militar». Aseguró que el blindaje es tan avanzado que «si un dron lo golpea, rebota y no sufre ningún impacto». Describió el espacio como «un puerto para drones que protegería todo Washington».
Los ventanales del salón de eventos, según el presidente, tendrán un espesor de cuatro pulgadas y estarán fabricados con un cristal de tecnología avanzada. Trump destacó que «se puede ver a través de ella como si no existiera».
