El Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó sanciones contra 11 funcionarios y tres organismos gubernamentales cubanos, en el marco de la política de presión de la administración de Donald Trump.
El gobierno de Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra funcionarios y entidades estatales de Cuba como parte de la política de presión de la administración de Donald Trump sobre La Habana. Las medidas fueron confirmadas por el Departamento de Estado y alcanzan a integrantes de la estructura política, militar y de inteligencia del país caribeño.
A quiénes alcanzan las nuevas sanciones
Según la información oficial, las disposiciones se apoyan en la Orden Ejecutiva 14404, firmada el 1° de mayo, que habilita sanciones contra personas y organismos señalados por participar en acciones represivas o representar riesgos para la seguridad nacional estadounidense. El paquete incluye restricciones económicas, congelamiento de activos bajo jurisdicción norteamericana y limitaciones migratorias para dirigentes cubanos y sus familiares directos.
“Designé a 11 miembros de la élite del régimen y a tres organizaciones gubernamentales, incluidos funcionarios gubernamentales y figuras militares vinculadas al aparato de seguridad de Cuba, muchos de los cuales son responsables o han estado involucrados en la represión del pueblo”, declaró el Secretario de Estado, Marco Rubio, en un comunicado.
Las tres instituciones designadas como agencias o instrumentos del gobierno de la isla vinculados a la represión son:
- Ministerio del Interior de Cuba (Minint): responsable de la seguridad interna, el control de la policía, las agencias de inteligencia y el sistema penitenciario, según el Departamento de Estado.
- Policía Nacional Revolucionaria (PNR): fuerza policial bajo el mando del Minint, acusada por EE.UU. de operar prisiones móviles y reprimir violentamente protestas.
- Dirección de Inteligencia de Cuba (DGI): principal organismo de inteligencia del régimen, dependiente del Minint.
Los 11 individuos designados ocupan cargos de liderazgo, son altos funcionarios o jefes militares en el gobierno y el aparato represivo:
- Eddy Manuel Sierra Arias (jefe de la Dirección General de la PNR).
- Oscar Alejandro Callejas Valcarce (jefe de la Dirección Política del Minint y exdirector de la PNR).
- Rosabel Gamón Verde (ministra de Justicia).
- Joaquín Quintas Solá (viceministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, FAR).
- Juan Esteban Lazo Hernández (presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular).
- Vicente de la O Levy (ministro de Energía y Minas).
- Mayra Arevich Marín (ministra de Comunicaciones).
- José Miguel Gómez del Vallín (jefe del Estado Mayor de Contrainteligencia Militar).
- Raúl Villar Kessell (jefe del Ejército Central).
- Roberto Tomás Morales Ojeda (miembro del Buró Político y Secretario de Organización del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, PCC).
- Eugenio Armando Rabilero Aguilera (jefe del Ejército del Este).
“Los actores afines al régimen, como los designados hoy, son responsables del sufrimiento del pueblo, del colapso de la economía y de la explotación de la isla para operaciones de inteligencia, militares y terroristas”, afirmó Rubio. “Estas designaciones restringen aún más su capacidad para reprimir la voluntad del pueblo”, detalló.
Contexto de las sanciones
Las recientes sanciones se complementan con la Orden Ejecutiva 14380, firmada el 29 de enero, mediante la cual Donald Trump declaró una emergencia nacional relacionada con Cuba. La Casa Blanca sostuvo que las acciones del gobierno cubano representan una amenaza para la política exterior y la seguridad de EE.UU.
Washington afirmó que el gobierno cubano mantiene vínculos de cooperación con Rusia, China e Irán, según un comunicado oficial de la Casa Blanca. En ese contexto, la administración republicana sostuvo que el país caribeño funciona como un “centro de apoyo para operaciones de inteligencia, militares y terroristas en el extranjero”.
Otro punto mencionado por la administración Trump es el rol del gobierno de Miguel Díaz-Canel en la crisis migratoria regional. Washington sostuvo que la situación interna y las políticas de La Habana generan movimientos irregulares hacia distintos países del hemisferio.
En paralelo, la administración Trump ratificó restricciones sobre viajes desde EE.UU. hacia la isla. Las directivas limitan los viajes turísticos y refuerzan los controles sobre programas educativos y visitas autorizadas, con el argumento de evitar que recursos económicos terminen en manos de empresas ligadas al sector militar cubano.
Próximas medidas
“Se prevén nuevas sanciones en los próximos días y semanas”, anticipó Marco Rubio. El secretario de Estado señaló que el objetivo central es promover cambios políticos en Cuba y limitar el funcionamiento de las estructuras estatales vinculadas a la seguridad e inteligencia.
La administración republicana también afirmó que las medidas apuntan a reforzar la estabilidad regional y evitar que el gobierno cubano continúe con la ampliación de acuerdos estratégicos con países considerados adversarios por Washington.
