Por primera vez desde mayo del año pasado, el IPC registró una baja. Sin embargo, el acumulado del primer cuatrimestre ya excede el 10,1% previsto en el Presupuesto para todo el año. Analistas proyectan que la desaceleración continuará.
Luego de 10 meses consecutivos sin descender, la inflación de abril fue del 2,6%, un dato que trajo alivio al Gobierno tras un primer trimestre complejo para la economía. Pese a la desaceleración mensual, la suba acumulada en los primeros cuatro meses del año ya superó la meta del 10,1% fijada en el Presupuesto 2026 por el Ministerio de Economía.
El mercado y el equipo económico anticipaban esta ralentización, similar a la registrada en el mismo período de 2025, luego de shocks transitorios en rubros como carne, educación y servicios regulados. Las proyecciones indican que la inflación se mantendría en torno al 2% mensual durante los próximos meses, lejos del 0% previsto para agosto.
El Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) estima una inflación anual de entre 30,5% y 33%, lo que implicaría un valor superior al 31,5% de 2025. El Banco Central, en su Informe de Política Monetaria, señaló que la ausencia de presiones inflacionarias inerciales y la reversión de factores estacionales anticipan una desaceleración, aunque advirtió sobre la incertidumbre global y el posible impacto en combustibles.
El ministro de Economía, Luis Caputo, había adelantado que el dato de abril sería sustancialmente más bajo que el 3,4% de marzo, y afirmó que a partir de junio se espera una recuperación más marcada. Por su parte, el presidente Javier Milei destacó la reducción de la inflación desde niveles cercanos al 300% hasta el 30% actual, y pronosticó que continuará bajando.
