Las pirámides circulares de Guachimontones, únicas en el mundo, se preparan para recibir a los visitantes del Mundial 2026 en Jalisco, con una inversión de 11 millones de pesos en rehabilitación.
Con una inversión de 11 millones de pesos, la Secretaría de Cultura y el INAH han puesto en marcha un ambicioso plan de rehabilitación que abarca tanto la Zona Arqueológica de Guachimontones, en Teuchitlán, como el Museo Regional de Guadalajara.
El objetivo es ofrecer a los turistas locales y extranjeros una experiencia renovada y accesible, en un contexto donde la historia y la cultura de Jalisco cobran protagonismo internacional. La llegada de la Copa Mundial 2026 a México representa una oportunidad sin precedente para posicionar los tesoros culturales de la región ante la mirada global.
En este marco, las autoridades han programado exposiciones temporales y actividades que conectan el pasado prehispánico con el fervor contemporáneo del fútbol.
Las obras de mejora en Guachimontones y el museo
Con cuatro millones de pesos destinados a Guachimontones, el INAH coordina la conservación de sus estructuras arqueológicas: tareas de poda, control de plagas y liberación de flora aseguran la preservación de las emblemáticas pirámides circulares. Estas acciones, desarrolladas junto con la Coordinación Nacional de Obras y Proyectos, incluyen la actualización de la señalética y las cédulas informativas, basadas en la investigación de la arqueóloga Lorenza López Mestas, quien estudia la Zona Valle.
En paralelo, el Museo Regional de Guadalajara recibe una inversión de siete millones de pesos para restaurar fachadas, sistemas constructivos y carpintería, así como para mejorar su museografía. La directora del Centro INAH Jalisco, Alicia García Vázquez, detalló que la intervención abarcó la restauración de la cantera amarilla de la fachada principal y la rehabilitación de espacios interiores, permitiendo un recorrido más fluido y seguro para el público. Estas acciones no solo mejoran la infraestructura, sino que también renuevan el discurso museográfico.
En las salas dedicadas a los primeros habitantes y a la cultura wixárika, se han actualizado los contenidos y soportes, mientras que la sala de Nacionalismo y Vanguardia ofrecerá una panorámica de los artistas jaliscienses posteriores a la Revolución Mexicana.
Experiencias únicas para el Mundial 2026
Durante la Copa Mundial, los visitantes podrán apreciar dos exposiciones temporales en el museo: una sobre el juego de pelota prehispánico —que explora sus dimensiones rituales y recreativas en el occidente de México— y otra titulada “Fútbol wixáritari rumbo al Mundial 2026”, una muestra fotográfica que destaca la fuerza cultural y deportiva de la comunidad wixárika en Jalisco.
En Guachimontones, la experiencia se verá enriquecida con la creación de una réplica del juego de pelota, que se instalará en el Centro Interpretativo. Este espacio permitirá a los asistentes presenciar exhibiciones de una práctica ancestral, en diálogo con el evento deportivo más grande del planeta.
Para quienes se preguntan qué distingue a Guachimontones entre los destinos turísticos del Mundial 2026, la respuesta está en su singularidad: las pirámides circulares que emergen en el paisaje de Teuchitlán constituyen un patrimonio arqueológico sin paralelo en el mundo. La rehabilitación reciente garantiza que tanto los aficionados al fútbol como los amantes de la historia puedan descubrir, en un solo viaje, la grandeza cultural de Jalisco y la herencia viva de sus pueblos originarios.
Al cierre de las obras, la zona arqueológica y el museo regional se consolidan como puntos de encuentro entre pasado y presente, listos para recibir a miles de visitantes que, más allá del fútbol, buscan una experiencia profunda en el corazón de México.
