Una comitiva oficial de Kazajistán recorrió establecimientos rurales argentinos con el objetivo de importar ganado bovino en pie y embriones, en el marco de un plan de desarrollo ganadero que busca duplicar exportaciones hacia 2031.
Una delegación de alto nivel de Kazajistán visitó la Argentina con la intención de importar ganado bovino en pie y embriones, con el objetivo de revitalizar su actividad ganadera y abastecer mercados asiáticos. La comitiva estuvo encabezada por el viceministro de Agricultura, Amangaliy Berdalin, e integrada por Syrym Ertaev y Dauren Salykov, presidente y director de la Unión de Criadores de Ganado de Kazajistán, junto a productores y empresarios del sector.
“El nivel actual de comercio en este sector sigue siendo insuficiente y no se corresponde con el potencial existente”, afirmó Berdalin, quien remarcó la necesidad de “incrementar el comercio bilateral” en un contexto donde la Argentina aparece como “uno de los países líderes mundiales en producción ganadera”. El funcionario señaló que la ganadería es una prioridad en la política económica de Kazajistán, que impulsa un “Plan Integral de Desarrollo Ganadero 2026-2030″ para aumentar el stock bovino, ovino y equino, y duplicar exportaciones hacia 2031.
Kazajistán ocupa el quinto lugar mundial en superficie de pastizales y dispone de 61 millones de hectáreas sin explotar. El sector ganadero representa cerca del 40% del PIB agrícola y el stock bovino alcanzó 8,5 millones de cabezas en 2025. Para avanzar, el gobierno ofrece líneas de financiamiento con tasas del 2,5% a diez años y subsidios directos de hasta 1.500 dólares por cabeza, con la meta de incorporar 140.000 animales por año hasta 2030.
Desde el lado argentino, el subsecretario de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional, Agustín Tejeda Rodríguez, destacó que el país está en condiciones de abastecer esa demanda: “Sabemos que tienen un ambicioso programa hacia adelante de crecimiento. La Argentina está en condiciones de hacer una producción importante de genética bovina”. También subrayó avances sanitarios recientes y la necesidad de resolver aspectos logísticos.
El interés kazajo se concentra en razas como Angus y Hereford, valoradas por su adaptabilidad climática y calidad de carne. “Para nosotros lo más importante es el fondo genético del ganado”, sostuvo Dauren Salykov. “Queremos desarrollar el suministro ganadero entre ambos países, según raza, genética y región. Nos interesan tanto animales en pie como embriones. Es un programa de un año, con la expectativa de consolidar a América del Sur como socio ganadero en cinco años”.
La relación ganadera entre ambos países tiene antecedentes: en la década de 1950, durante la era de Joseph Stalin, Kazajistán importó reproductores desde Sudamérica, incluyendo Argentina y Uruguay, para mejorar su raza local. “Los resultados fueron muy buenos, por eso hoy vuelven a buscar esa genética”, aseguró Amadeo Derito, presidente de la Asociación Argentina de Angus. Ese antecedente refuerza la estrategia actual de mejorar la calidad de carne para abastecer mercados como China y Rusia.
Ambos países cuentan con un memorándum de cooperación en ciencia y tecnología a través del INTA, aunque desde la delegación kazaja consideran que esa relación “es limitada” y debe evolucionar hacia proyectos concretos y comercio efectivo. “La cooperación requiere una transición hacia la implementación práctica”, sostuvo Berdalin.
