La familia real sueca y miembros de diversas monarquías europeas y asiáticas se reunieron en Estocolmo para celebrar el 80° cumpleaños del rey Carlos Gustavo, quien lleva más de 52 años en el trono. La jornada incluyó una misa, un almuerzo, un recital y un banquete de Estado con las tiaras más espectaculares.
La familia real de Suecia vivió una de sus semanas más destacadas: el rey Carlos Gustavo cumplió 80 años y las celebraciones con toda la pompa reunieron a miembros de diversas monarquías, que llegaron a Estocolmo para acompañar al homenajeado. El soberano lleva más de 52 años en el trono, al que accedió como el monarca más joven de Europa.
La jornada del jueves 30 estuvo marcada por una sucesión de actos, almuerzos y revistas militares, y culminó con un banquete de Estado en el Palacio Real, donde desfilaron las tiaras más imponentes del mundo. Fue una noche de puesta en escena impecable, en la que tradición y simbolismo convirtieron a Suecia en el centro de atención de Europa.
El día comenzó con una misa Te Deum en la capilla del Palacio Real, escenario de las grandes celebraciones religiosas de los Bernadotte, donde el rey estuvo rodeado de toda su familia. Especialmente emotivo fue el momento para la reina Silvia, ya que en junio de este año la pareja celebra sus bodas de oro.
Luego hubo un receso antes del almuerzo en el Salón Dorado del Ayuntamiento de Estocolmo, al que la familia real acudió con gran solemnidad, pero no en carruaje de caballos, según el primer mariscal de la Corte, Göran Lithell. El rey, amante de los autos clásicos, llegó en un Volvo PV de 1946, que recibió de regalo para su cumpleaños número 50.
Por la tarde se realizó un recital de coros al aire libre y un homenaje de las Fuerzas Armadas, con desfiles a caballo, salvas de honor y un desfile aéreo. “Todos los que están aquí son Estocolmo, pero juntos, somos Suecia”, dijo Carlos Gustavo en su discurso, que generó aplausos de la multitud. Debido al frío, los organizadores repartieron mantas entre los royals, y el rey Rama X de Tailandia y su mujer Suthida fueron los primeros en abrigarse.
La familia real sueca siguió los eventos desde el balcón del palacio, engalanado para la ocasión y ocupado por los nueve nietos del rey. La princesa Estelle y la reina Silvia ejercieron de anfitrionas. Estelle, de 14 años, hija de la princesa Victoria y el príncipe Daniel, se mostró cercana y atenta con su hermano Oscar y sus primos, especialmente con Inés, la hija menor del príncipe Carlos Felipe y Sofía.
Entre los invitados estuvieron los reyes Felipe y Matilde de Bélgica, los Grandes Duques de Luxemburgo Guillermo y Stéphanie, los reyes Federico y Mary de Dinamarca junto a la reina emérita Margarita, la reina emérita Sofía de España, la princesa Beatriz de Países Bajos, los reyes Harald y Sonia de Noruega junto al príncipe Haakon, y el rey Rama X de Tailandia con su mujer Suthida.
El banquete en el Salón de Estado del Palacio Real destacó por el brillo de las tiaras. La reina Silvia lució la tiara Braganza, una de las más valiosas del mundo. En la mesa de honor se sentaron junto a los reyes de Suecia las reinas Sonia de Noruega y Mary de Dinamarca, y los reyes Harald de Noruega y Felipe de Bélgica. La decoración incluyó cristalería de vidrio de Kosta.
