Los gobiernos republicanos de Alabama y Tennessee convocaron a sesiones extraordinarias para aprobar nuevos mapas del Congreso, siguiendo la estrategia de Florida. La medida busca modificar la representación antes de las elecciones de 2026.
Los gobiernos republicanos de Alabama y Tennessee convocaron este lunes 4 de mayo a sus legisladores a sesiones extraordinarias para aprobar nuevos mapas electorales del Congreso, siguiendo la estrategia implementada por Ron DeSantis en Florida. La iniciativa surge tras un fallo judicial relacionado con la redistribución electoral que podría permitir que ambos estados impulsen nuevas líneas del mapa del Congreso antes de las elecciones del 3 de noviembre de 2026.
Según reportó la agencia Associated Press, la gobernadora de Alabama, Kay Ivey, convocó a los legisladores en Montgomery para establecer planes de contingencia que permitan cambiar los mapas del Congreso antes de los próximos comicios. Los líderes republicanos locales señalaron que el objetivo es que el estado envíe siete representantes republicanos al Congreso, lo que modificaría la actual delegación, que incluye dos demócratas. Alabama espera que, bajo el nuevo criterio de la Corte Suprema, se le permita descartar el mapa que incluía un segundo distrito con mayoría de votantes afroamericanos y retomar un diseño trazado por la legislatura estatal.
Por su parte, en Tennessee, el gobernador Bill Lee anunció, según AP News, una sesión especial para fragmentar el único distrito demócrata del estado, situado en la ciudad de Memphis. Esta maniobra, que cuenta con el respaldo del presidente Donald Trump, busca distribuir a los votantes de dicho distrito entre zonas rurales conservadoras para obtener un escaño adicional para el Partido Republicano. Los representantes demócratas calificaron la medida como un “asalto descarado” para eliminar la representación de las minorías en la Cámara de Representantes.
La reconfiguración de los distritos electorales generó un clima de confrontación nacional. Cabe destacar que la rapidez con la que Alabama y Tennessee buscan actuar sigue el precedente de Florida, donde el gobernador Ron DeSantis logró la aprobación de nuevos distritos el mismo día en que se dio a conocer el fallo de la Corte Suprema. Mientras los republicanos aceleran el rediseño para asegurar una ventaja en los comicios del 3 de noviembre, la validez final de estos mapas electorales quedará en manos de los tribunales, que deberán determinar si estos cambios cumplen con la nueva interpretación de la Ley de Derechos Civiles.
