En los pasillos legislativos circula una versión sobre un posible acuerdo que vincularía la aprobación de la Boleta Única de Papel con cambios en los límites a las reelecciones de intendentes. Mientras algunos lo confirman extraoficialmente, otros lo niegan y se lo atribuyen al adversario político.
En la Legislatura bonaerense circula una versión que nadie asume públicamente, pero que varios actores reconocen haber escuchado. Según el rumor, algunos intendentes ofrecerían sus votos para aprobar la Boleta Única de Papel (BUP) a cambio de que el espacio libertario respalde una reforma que permita reelecciones indefinidas en los municipios.
Dos diputados de La Libertad Avanza confirmaron que la idea ha sido comentada. «Sí, se ha comentado esa idea. Para la gente de Kicillof es más fácil hablar con nosotros que con La Cámpora», deslizó uno de los legisladores que asumió en diciembre pasado, en diálogo con Clarín. Desde el entorno del diputado nacional Sebastián Pareja, presidente de LLA en la provincia, lo desmintieron.
Legisladores massistas, camporistas y funcionarios del gobierno provincial coincidieron en que escucharon el rumor, pero lo atribuyen al campo contrario. En medio de este clima, la discusión sobre los límites a la reelección de intendentes vuelve a instalarse con fuerza.
La intención de modificar la ley 15.315 responde a que, si no se modifica, 82 jefes comunales quedarían automáticamente fuera de carrera en 2027. La lista incluye a representantes de todos los partidos: 53 peronistas, 17 radicales, 5 libertarios, 3 macristas y 4 vecinalistas. Entre los afectados hay nombres como Fernando Espinoza en La Matanza, Jorge Ferraresi en Avellaneda, Diego Valenzuela en Tres de Febrero y Guillermo Montenegro en General Pueyrredón.
En 2016, durante la gestión de María Eugenia Vidal y con el apoyo de Sergio Massa, se sancionó la ley 14.836, que fijó un tope de dos mandatos consecutivos. En 2021 se retocó para que no rigiera retroactivamente y todos tuvieran una vuelta más. Además, se encontró un atajo: no terminar el mandato permite presentarse nuevamente, motivo por el cual muchos intendentes decidieron tomarse licencias.
El año pasado, desde el espacio liderado por Axel Kicillof, Movimiento Derecho al Futuro (MDF), se llevó al Congreso provincial la propuesta de reformar la ley. Sin embargo, La Cámpora rechazó el proyecto, ya que incluía a legisladores, concejales y consejeros escolares, y ellos solo querían abarcar cargos legislativos. Tras esta experiencia, la discusión busca instalarse con tiempo para no volver a perderla.
El Frente Renovador fue coautor de la ley original junto al PRO y mantiene su rechazo a cualquier cambio. La Cámpora, por su parte, no se opone en principio, pero insiste en discutir todo el paquete electoral en bloque, incluyendo el posible desdoblamiento. Cerca de Máximo Kirchner remarcan que el líder camporista tiene la llave de la negociación y no piensa soltarla fácil.
Los intendentes alineados con Kicillof, en tanto, cada vez tienen menos votos propios y necesitan más aliados para avanzar. El gobierno provincial ya blanqueó su postura: el ministro Carlos Bianco fue directo: «Impedir la reelección de una persona es proscriptivo. Si la gente los vuelve a elegir, es porque tuvieron una buena gestión».
Ante la dificultad legislativa, algunos intendentes exploran la vía judicial. La idea es recurrir a la Suprema Corte bonaerense para que defina la constitucionalidad de la ley o interprete el artículo reformado en 2021. El problema es que el tribunal atraviesa un momento crítico: tiene solo tres de sus siete integrantes en funciones (Hilda Kogan, Daniel Soria y Sergio Torres), acumula más de 800 días operando a media máquina y las cuatro vacantes no se cubren por los mismos bloqueos políticos que traban la Legislatura.
