La secretaria general de Presidencia, Karina Milei, despliega una serie de movimientos para estabilizar la interna oficialista y frenar las tensiones en el Congreso y el Ejecutivo.
Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, es considerada la figura de mayor poder en el Gobierno. Desde antes de la asunción, su hermano, el presidente Javier Milei, la define como “El Jefe”. En ese rol, la funcionaria no cede autoridad, pero realiza concesiones para alinear las distintas facciones dentro de La Libertad Avanza (LLA).
Recientemente, el Gobierno envió al Senado más de 20 nuevos pliegos para cubrir vacantes en la Justicia. Esta vez, la iniciativa contó con el aval de todas las tribus del oficialismo y de Comodoro Py, a diferencia de la primera tanda de candidatos. El ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, logró un triunfo judicial al obtener la ratificación de los artículos objetados de la reforma laboral por parte de la Cámara laboral. En paralelo, el Gobierno busca que el juez Víctor Pesino, quien votó a favor de esa sentencia, continúe en su cargo pese a haber cumplido 75 años, en contraste con la jubilación forzada del juez Juan Carlos Maqueda.
En el ámbito interno, Karina Milei no pudo frenar los rumores sobre una posible salida del jefe de Gabinete, pero logró blindar al vocero Manuel Adorni ante las denuncias acumuladas en el juzgado de Ariel Lijo. Los ministros acompañarán a los hermanos Milei en su visita a Diputados, donde el ministro coordinador dará su primer informe de gestión. Mientras tanto, la Casa Militar, que depende de la secretaria general, ordenó dejar fuera a todos los periodistas acreditados por una investigación de supuesto espionaje tras una filmación de TN.
En el Gabinete, el ministro de Economía, Luis Caputo, objetó la política del Gobierno a cargo de los Menem, alfiles de Karina. El presidente Milei no dedicó ningún “me gusta” a las gestiones de Caputo en Estados Unidos para conseguir garantías del Banco Mundial y el BID, a pesar de haber promediado más de tres horas diarias en X durante abril.
Para ordenar la interna, Karina envió a la diputada Lilia Lemoine a disciplinar a la militancia digital que objetaba a Sebastián Pareja, quien había demandado a tuiteros libertarios. Lemoine, presidenta de la comisión de Juicio Político, pidió información sobre presuntos pagos a concejales libertarios en municipios de la provincia de Buenos Aires. Dirigentes oficialistas reconocen dificultades y rechazan las acusaciones.
Karina también avaló la participación de Diego Santilli, el dirigente mejor posicionado para ser candidato a gobernador en 2027, en la segunda jornada de la Escuela de Formación Política de LLA en Suipacha. Allí estuvieron referentes de todas las facciones, como el bullrichista Diego Valenzuela y el ex secretario de Culto Nahuel Sotelo. Pareja transmitió que el oficialismo trabaja en un mapa para identificar las ciudades que necesita ganar para triunfar en la provincia. “Es el objetivo más importante que tenemos, además de la reelección del presidente”, sostuvo. El ministro del Interior sigue afiliado al PRO y es el único referente del partido de Mauricio Macri con aval para una confluencia electoral.
