El Distrito de Control de Mosquitos y Vectores del Valle de San Gabriel emitió una alerta por la presencia creciente de moscas negras Simulium vittatum, conocidas como «buffalo gnats», en zonas de colinas de California. Aunque sus picaduras son dolorosas, no representan un riesgo para la salud.
El Distrito de Control de Mosquitos y Vectores del Valle de San Gabriel encendió las alarmas en California al emitir una alerta por la presencia de moscas negras en las zonas de colinas. Los individuos de la especie Simulium vittatum aumentan en número y, pese a ser realmente pequeños, son capaces de provocar picaduras dolorosas en los humanos.
Según el comunicado oficial, las moscas negras tienen un tamaño de aproximadamente 2 a 3 milímetros y son popularmente conocidas entre los californianos como “buffalo gnats” (mosquitos búfalo). Los insectos buscan principalmente atacar la zona de los ojos y el cuello de las personas, así como la piel de ciertos animales.
“Se prevé que las picaduras continúen durante algunas semanas, ya que los tratamientos tardarán en surtir efecto”, advirtió el organismo a la comunidad. Pese al dolor que puede generar el ataque de las moscas negras, no representan un riesgo para la salud. “Sus picaduras son fuertes, pero no transmiten enfermedades en el condado de Los Ángeles”, aclaró el Distrito.
La presencia de estos insectos se debe principalmente a la existencia de agua con movimiento, que es importante para su reproducción. Los grupos de moscas negras viajan largas distancias y suelen buscar comunidades en colinas con ríos y arroyos. El ciclo de vida de la especie tiene una fuerte unión con los ríos de California: las hembras depositan de 200 a 500 huevos en el agua, luego las larvas emergen y se adhieren a rocas, alimentándose de restos orgánicos. El proceso dura entre diez días y varios meses según la temperatura del agua, hasta que emergen como adultos.
El Distrito ya implementó diversas tareas para bajar la población de moscas negras. El personal hace un seguimiento de larvas y adultos, coloca trampas en vecindarios y aplica una bacteria denominada Bti, que acaba con moscas y mosquitos sin causar daño a la naturaleza ni a mamíferos. Los habitantes también pueden prevenir ataques usando repelente, redes para ojos y cuello, y ropa de colores claros.
