La presencia de tatuajes, incluso faciales, no es un impedimento automático para obtener la green card. La clave reside en demostrar buen carácter moral y ausencia de vínculos con actividades criminales.
En el proceso de solicitud de la residencia permanente (green card) en Estados Unidos, la presencia de tatuajes, incluidos aquellos visibles en la cara, genera dudas entre muchos aspirantes. Sin embargo, no existe una normativa que prohíba explícitamente a personas con tatuajes ser candidatas. El Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) se basa principalmente en el criterio de «buen carácter moral».
La evaluación se centra en determinar si los diseños están vinculados a pandillas u organizaciones criminales. Durante el examen médico realizado por un Civil Surgeon autorizado, se completa el formulario I-693 para evaluar condiciones de salud pública. Si bien el médico puede anotar marcas distintivas, su rol no es realizar un «control de tatuajes» ni enviar alertas automáticas por su presencia.
Según la normativa 8 U.S.C. 1427, los solicitantes deben acreditar una conducta intachable en los últimos cinco años. Es en la entrevista con el oficial del USCIS donde el contexto de un tatuaje puede ser cuestionado si existe sospecha fundada de actividad delictiva. La abogada Carolina Ortúzar, en declaraciones a Telemundo Houston, señaló que ciertos símbolos son considerados alertas por las autoridades. «Es importante consultar con un abogado, ya que estos tatuajes podrían asociarse con pandillas y las autoridades podrían negarte la oportunidad de ingresar», afirmó.
La ausencia de antecedentes penales suele ser la mejor defensa. No obstante, la discrecionalidad del oficial puede generar inconvenientes, como en casos donde simbolismos religiosos o culturales fueron malinterpretados. Un ejemplo citado por Telemundo Houston es el de Sandra Muñoz, a quien en 2008 le fue negada la residencia permanente para su esposo, argumentando que sus tatuajes estaban relacionados con la Mara Salvatrucha, a pesar de que la pareja negó cualquier vínculo criminal y explicó que las imágenes representaban a la Virgen de Guadalupe y máscaras de teatro.
En general, no es obligatorio cubrir o borrar los tatuajes, pero los expertos recomiendan poder explicar su procedencia personal o artística. Para diseños que puedan considerarse agresivos o ambiguos, se sugiere buscar asesoría legal antes de las citas médicas y la entrevista migratoria para evitar posibles obstáculos en el proceso.
