El alcalde de Houston convocó a una reunión especial para analizar una medida que limita la colaboración policial con el ICE, luego de que el gobernador de Texas amenazara con retener subsidios por 110 millones de dólares.
La colaboración entre agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la policía de Houston, Texas, se encuentra en suspenso debido a una política local recientemente aprobada. En respuesta, el gobernador Greg Abbott amenazó con retirar subsidios estatales por 110 millones de dólares si la ciudad no revoca la restricción antes del 20 de abril.
Ante esta advertencia, el alcalde John Whitmire programó una reunión especial para este viernes con el fin de discutir el alcance de la medida y su posible derogación. Whitmire calificó la situación como «una crisis» y destacó que la pérdida de fondos afectaría los servicios de seguridad pública y los preparativos para la Copa Mundial de la FIFA 2026, donde Houston será una de las sedes.
La medida en cuestión, aprobada la semana pasada por el Concejo Municipal, eliminó la obligación de que los oficiales de policía esperen 30 minutos a que lleguen agentes del ICE para personas con órdenes civiles de inmigración. Esto no prohíbe la intervención federal, pero limita la cooperación policial local. El gobernador Abbott ya congeló el envío de nuevos fondos, aumentando la presión sobre las autoridades de Houston.
