El economista destacó que el IPC del 3,4% fue superior a lo esperado, pero inferior al mismo mes del año anterior. Señaló una marcada dispersión regional y sectorial en los precios.
El economista Daniel Sticco analizó en Canal E el dato de inflación de marzo en Argentina, que volvió a encender alertas. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado por el INDEC marcó un 3,4% mensual, un registro superior a lo esperado por el mercado.
«La primera lectura claramente es un indicador muy alto, 3,4%», afirmó Sticco. Sin embargo, introdujo una comparación relevante: «La buena noticia es que es una suba inferior al 3,7 de marzo del año anterior».
Uno de los puntos más destacados fue la dispersión regional. «A nivel regional hubo una enorme dispersión», explicó. Y ejemplificó: «El rubro educación, que a nivel nacional aumentó 12%. A nivel de Gran Buenos Aires, 10,7. En el norte del país, en el noroeste y en el noreste, subió entre 22 y 18%».
En el rubro alimentos, Sticco mencionó que la carne tuvo un rol clave en la suba: «La carne sí jugó en contra, porque tuvo aumentos entre el 6 y el 8%». Además, se registraron subas en productos sustitutos: «La carne de pollo, la carne de cerdo o incluso los frutos de mar también tuvieron aumentos importantes entre el 8 y hasta el 10%».
No obstante, el economista remarcó que no hubo una suba uniforme de todos los precios: «No estamos frente a un aumento sostenido y generalizado de todos los precios, sino que hay subas y bajas muy importantes».
Sticco atribuyó parte del salto inflacionario a factores externos, especialmente el encarecimiento de la energía: «Ocurrieron fenómenos extraordinarios como la guerra, que implicó un violento salto del petróleo». Ese shock, según su análisis, tuvo efectos en múltiples sectores: «Afectó a los fertilizantes, afectó al transporte, afectó a la petroquímica, el plástico». Aunque destacó que en Argentina hubo cierta amortiguación: «La estrategia de las refinerías, de hacer un buffer, de no trasladar simultáneamente el aumento del petróleo a las naftas y al gasoil».
