Ante el crecimiento de la demanda eléctrica y el déficit en la infraestructura de transporte, el Estado licita su participación en la transportista Transener y proyecta nuevas concesiones para ampliar la red en el Área Metropolitana.
El sistema eléctrico argentino enfrenta un desequilibrio entre la generación, que ha crecido, y la capacidad de transporte de la energía a las zonas de mayor consumo. Expertos del sector señalan que, especialmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), la infraestructura está saturada y opera con equipos obsoletos.
Según datos presentados en una audiencia pública, entre 2002 y 2024 la demanda eléctrica creció un 117%, mientras que el sistema de transporte se expandió solo un 54%, generando sobrecostos de mantenimiento.
En este contexto, el Gobierno avanza con un proceso para transferir al sector privado la operación de parte clave de la red. Este martes 14 de mayo se abrirán las ofertas económicas para la licitación del 26,3% de las acciones de Transener, la principal transportista de electricidad del país, que actualmente posee la estatal Enarsa a través de la holding Citelec SA.
Transener, operada desde 1993 por un consorcio privado, está a cargo de más de 18.000 km de líneas de extra alta tensión. Sin embargo, debido a crisis macroeconómicas y congelamientos tarifarios históricos, su tarea se limitó mayormente al mantenimiento de estaciones transformadoras con décadas de antigüedad, sin poder expandir significativamente la red.
Entre las empresas interesadas en la compra de la participación estatal se mencionan a Genneia, Central Puerto y Edison Energía. Incluso Pampa Energía, actual cogestora, podría ampliar su participación.
Paralelamente, y para atacar directamente el déficit de infraestructura, el Gobierno prevé lanzar a fines de abril o principios de mayo la licitación del proyecto «AMBA I». Este plan, bajo el régimen de concesión de obra pública, buscará adjudicar a uno o más privados la construcción, financiación, instalación y mantenimiento de nuevas líneas de alta tensión y estaciones transformadoras por hasta 30 años. La obra no requerirá inversión estatal directa; el concesionario se remunerará a través de una tarifa por el transporte.
La Secretaría de Energía ya dispuso los lineamientos para este llamado, que busca conectar nuevos nodos de consumo y polos productivos, descongestionando el sistema actual.
