El presidente estadounidense, Donald Trump, estableció un plazo para que Irán desbloquee la vía marítima clave para el petróleo, amenazando con acciones militares. Teherán respondió advirtiendo sobre represalias.
Quedan las últimas horas para que se cumpla el plazo establecido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dirigido a las autoridades de Irán. El mandatario estadounidense exigió que se levante el bloqueo del estrecho de Ormuz, una ruta crucial para el transporte de petróleo a nivel mundial, y amenazó con atacar infraestructura civil iraní, como centrales eléctricas y puentes, si esto no ocurría.
Trump declaró en sus redes sociales y en entrevistas que, de no cumplirse su demanda, las consecuencias serían graves a partir de este martes. Sin embargo, también mencionó la posibilidad de que se alcance un acuerdo. «Tal vez pueda suceder algo revolucionario maravilloso», expresó, al tiempo que envió un mensaje de apoyo al pueblo iraní.
Por su parte, Irán rechazó enérgicamente las declaraciones. El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, acusó a Trump de seguir órdenes del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y advirtió que sus acciones podrían incendiar la región. «No ganará nada con crímenes de guerra», afirmó.
Rusia, aliado de Teherán, se sumó a las críticas e instó a Washington a abandonar el lenguaje de ultimátums y retomar las negociaciones diplomáticas. Mientras tanto, el ejército iraní realizó nuevos ataques contra Israel y países del Golfo, y prometió «represalias devastadoras» si Estados Unidos cumple sus amenazas contra infraestructura civil.
