Una joven de 15 años fue interceptada por Gendarmería en un ómnibus hacia Jujuy. La investigación judicial señala que una mujer y su hijo la habrían captado para que actuara como «mula» de estupefacientes.
Una adolescente de 15 años, en situación de calle y consumo problemático, fue rescatada por la Gendarmería Nacional en la provincia de Buenos Aires cuando viajaba en un ómnibus hacia Jujuy. Según la investigación de la Fiscalía Federal N°12, la joven habría sido captada por una mujer y su hijo con el fin de ser utilizada como «correo humano» para transportar drogas desde Perú.
El operativo se realizó el 18 de septiembre del año pasado en la ruta nacional N°9, en el partido de San Pedro, luego de una denuncia anónima. En el ómnibus fueron hallados J.J.M.E. (34) y E.M.E.C. (53), quienes acompañaban a la menor. Si bien en un primer momento se sospechó que transportaban sustancias ilícitas en sus cuerpos, las radiografías ordenadas por la justicia descartaron esa posibilidad.
Sin embargo, las entrevistas posteriores con la adolescente, realizadas por una psicóloga del Programa de Rescate del Ministerio de Justicia, revelaron un plan criminal. La fiscal federal Alejandra Mángano, a cargo interina de la causa, solicitó la elevación a juicio de los dos imputados. En su requerimiento, sostiene que, pese a que la Ley 26.364 no prevé expresamente la figura de la «mula», las acciones desplegadas buscan «reducir a la servidumbre» y anular la autonomía de la persona para fines ilícitos.
Según la investigación, la víctima y los imputados se conocieron en la villa 31 de Retiro, donde la joven compraba drogas. En un contexto de extrema vulnerabilidad -sin escolarización y viviendo en la calle con su madre-, la adolescente inició un vínculo sentimental con el hombre imputado. La fiscalía detalla que este la habría obligado a mantener una relación sexual no consentida antes de iniciar un noviazgo.
El plan para llevarla a Perú se habría concretado en septiembre, bajo la promesa de un viaje de vacaciones con una recompensa de un millón de pesos. El verdadero objetivo, según la acusación, era explotarla para el tráfico de estupefacientes. La causa está a cargo del juez federal Ariel Lijo.
