Un especialista analiza el impacto del encarecimiento del crudo en los precios internos, la inflación y sectores clave como el transporte y el agro.
El economista Tristán Rodríguez Loredo analizó el impacto del aumento del precio del petróleo a nivel global y sus consecuencias en la economía argentina, con foco en la inflación, los costos productivos y el consumo. En diálogo con Canal E, el especialista definió el escenario actual como un evento inesperado y advirtió que el shock energético ya comenzó a trasladarse a los precios internos.
Rodríguez Loredo explicó que el incremento del crudo ya se refleja en la economía cotidiana. «En el último mes y medio la nafta subió casi un 20%», señaló. Este aumento se da en un contexto donde el barril Brent pasó de valores cercanos a los 70 dólares a más de 100, lo que implica un salto cercano al 50% a nivel internacional. El impacto, según el economista, no es aislado y afecta tanto a nivel global como local, modificando los precios relativos.
El economista remarcó que en Argentina el traslado a precios todavía no fue total, a diferencia de lo ocurrido en otros países. Sin embargo, sostuvo que existe preocupación por lo que pueda ocurrir en las próximas semanas, en función de la evolución del conflicto internacional y el precio del crudo. «Hay incertidumbre sobre si estos valores del petróleo son permanentes o transitorios», explicó.
Rodríguez Loredo alertó que el encarecimiento del petróleo se suma a otras subas previas, generando un nuevo piso inflacionario. «Es más fácil subir otros precios que bajarlos», afirmó, y agregó que el impacto del combustible se derrama sobre toda la economía. En esa línea, anticipó un cambio en la dinámica inflacionaria: «El nuevo piso puede pasar del 2% al 3% mensual». Esto implicaría una inflación anual cercana al 40%.
El especialista explicó que el impacto del aumento del combustible varía según el consumo de cada sector, haciendo foco en el transporte y la logística como principales canales de transmisión. Además, destacó que la elasticidad del consumo no es uniforme, especialmente en sectores donde la demanda es más rígida.
Rodríguez Loredo también analizó el impacto sobre el sector agropecuario, donde el aumento de costos ya comienza a sentirse. «Hay que sumar el precio de los fertilizantes, que son petróleo intensivos», explicó. Si bien consideró que la liquidación de la cosecha actual no debería verse afectada, advirtió sobre el escenario futuro: «El año que viene puede haber menor rentabilidad».
Por último, el economista se refirió a la incertidumbre cambiaria y las señales del Gobierno. «El tipo de cambio parecía ser uno y ahora parece ser otro», sostuvo, en referencia a los cambios en las expectativas del mercado.
