La escritora compartió en redes sociales un episodio que su hijo presenció, donde una mujer leía en voz alta el primer libro de la saga durante un viaje en tren, generando una cálida reacción entre los usuarios.
La autora británica J.K. Rowling generó repercusión en las redes sociales este fin de semana al compartir un episodio cotidiano y emotivo. A través de su cuenta de X, relató una anécdota que su hijo mayor le comentó: durante un viaje en el tren LNER de Londres a Edimburgo, una madre leía en voz alta Harry Potter y la piedra filosofal a su hijo, haciendo «las voces de forma brillante», según el testimonio.
El comentario de Rowling, lejos de los debates en los que suele participar, se centró en este gesto de crianza y fomento de la lectura. La publicación rápidamente acumuló reacciones positivas de seguidores y usuarios, quienes celebraron la escena como un ejemplo de «crianza ejemplar» y un momento que «crea lectores para toda la vida».
El episodio cobra un matiz especial por la conexión de la saga con los ferrocarriles: la estación de King’s Cross en Londres, de donde parte el tren LNER, es el lugar ficticio donde Harry Potter toma el Expreso de Hogwarts. Cabe aclarar que las escenas cinematográficas del tren fueron filmadas en el Jacobite Steam Train, en Escocia.
La publicación de Rowling se dio en un contexto donde su nombre también estuvo en discusión por otros motivos, como su postura respecto a la política del Comité Olímpico Internacional sobre la categoría femenina. Sin embargo, la anécdota de la madre leyendo en el tren capturó la atención del público, desplazando temporalmente aquellos debates y centrando la conversación en un hecho cultural y familiar.
