La subsecretaría de Derechos Humanos era uno de los casilleros que Juan Bautista Mahiques debía llenar tras su asunción en el ministerio de Justicia. Tras varias idas y vueltas, decidió ubicar allí a Leonardo Szuchet, quien se desempeñó en el organismo durante la administración de Juntos por el Cambio.
La definición se adoptó tras el 50° conmemoración del último Golpe militar y cuando se evaluaba cambiar la sede de la subsecretaría de la ex ESMA al que fue el emplazamiento del extinto ministerio de la Mujer.
Como sea, este fin de semana Mahiques decidió remover al Joaquín Mogaburu de DDHH, que se referenciaba en Sebastián Amerio –del campamento de Santiago Caputo-, y reemplazarlo con Szuchet.
El flamante funcionario conoce el predio de la ex ESMA: se había desempeñado como jefe de gabinete del entonces secretario de DDHH de Mauricio Macri, Claudio Abruj -hoy funcionario de Javier Milei en el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas- por lo que conoce la política que buscó minimizar «la tragedia de los años ´70» de las políticas de derechos humanos del Ejecutivo.
En los hechos, Mogaburu estuvo al frente del organismo solo tres meses: había asumido el 10 de diciembre en reemplazo del ex juez Alberto Baños, un dirigente que llegó al cargo por intermedio del ex ministro Mariano Cúneo Libarona. El saliente funcionario intentó permanecer en el área y surfear la interna entre Santiago Caputo y Karina Milei. Finalmente Mahiques decidió incorporar a esa subsecretaría a un dirigente más afín.
El ex funcionario de Cambiemos asumirá su cargo el próximo miércoles aunque este fin de semana «ambos involucrados (por el nuevo subsecretario y el saliente) ya fueron informados» sobre los cambios.
Sí quedan dudas si finalmente se va a concretar el cambio de sede del organismo, tal como había trascendido en febrero pasado. La idea era mudar la subsecretaría a un viejo edificio ubicado en Cochabamba 54 que, en 2020, el anterior gobierno anunció con bombos y platillos que sería la sede del primer ministerio de la Mujer de la Argentina.
Este escenario entró en obras pero ya en 2022 algunas secretarías de esa cartera comenzaron a funcionar allí en paralelo a dicha remodelación. Sin embargo, el 29 de noviembre de 2023 se encargó un informe técnico a propósito de la interrupción «de la ejecución» de las tareas por considerarlo «peligroso» para los trabajadores.
Los libertarios, en febrero de 2024, ordenaron su desalojo con el ministerio ya liquidado -y transformado en Subsecretaría- e incluso a mediados de ese año se evaluó ponerle el cartelito de venta mediante una subasta de la AABE. El año pasado el complejo fue transferido a la órbita de Justicia.
Desde el inicio de su administración, Milei buscó darle un tono disruptivo a cada una de sus políticas. Con el tema DDHH se promueve la «Memoria Completa» sobre el drama de la última dictadura pero también quitarle a este asunto sólo el reclamo por memoria, verdad y justicia por los crímenes de lesa humanidad que perpetró el denominado Proceso de Reorganización Nacional. Esa definición, nuevamente, se pudo apreciar en el video conmemorativo por el Día de la Memoria que la Casa Rosada difundió el último martes a través de sus redes sociales.
