En conversación con Canal E, Lucas Luchilo, profesor universitario de Historia, aseguró que “hoy en Chile hay un consenso bastante grande hacia el cierre y la limitación del ingreso de inmigrantes”. Chile vive un giro abrupto en su panorama migratorio. “Hacia 2010 tenía menos del 2% de inmigrantes y en la actualidad llega casi al 10%”, explicó Lucas Luchilo. Este fenómeno de crecimiento acelerado en la población migrante —que pasó de 350.000 personas a cerca de 1.800.000— se volvió una de las principales preocupaciones de cara a las elecciones del 26 de noviembre.
Chile ante un cambio drástico en su mapa migratorio
Buena parte de esa población proviene de contextos críticos. “Hay cerca de 600.000 venezolanos, más de tres veces la cantidad que llegó a la Argentina, y unos 200.000 haitianos”, detalló. El arribo masivo y en condiciones de vulnerabilidad aumentó la visibilidad de los migrantes en sectores laborales precarizados y alimentó una percepción negativa generalizada, no sólo sobre la inmigración, sino sobre la capacidad del Estado chileno para gestionarla.
La seguridad es otro factor que dispara el debate. Aunque no hay estadísticas que indiquen que los extranjeros delinquen más, Luchilo reconoció que “en 2018 hubo un crecimiento del delito violento de manos de extranjeros, asociado al Tren de Aragua”. Esta organización criminal, originada en cárceles venezolanas, ha tomado presencia en todo Chile y está vinculada a extorsiones, secuestros, sicariato, trata de personas y lavado de dinero.
“El Tren de Aragua llegó incluso a secuestrar y descuartizar a un militar venezolano opositor a Maduro”, subrayó, y añadió que esta red “mantiene lazos con el narcotráfico colombiano y el régimen venezolano”.
Consenso político y participación electoral récord
En este contexto, el tema migratorio atraviesa todo el arco político. “La izquierda se ha ido acercando a las posiciones de la derecha, sobre todo en control fronterizo y lucha contra la inmigración ilegal”,sostuvo Luchilo, en referencia al escenario electoral polarizado que enfrenta Chile.
Este viraje ideológico ha unificado el discurso migratorio de los principales candidatos, incluido el ultraderechista José Antonio Kast. “Hoy en Chile hay un consenso bastante grande hacia posiciones de cierre y de limitación del ingreso de inmigrantes”, afirmó.
En cuanto al comportamiento electoral, el país muestra una participación notable desde que en 2021 se implementó el voto obligatorio. “En las últimas elecciones importantes hubo una afluencia de más del 80%”, comentó el historiador. La cifra supera ampliamente los niveles de participación en Argentina, a pesar de que también allí el voto es obligatorio.
“Allá la obligatoriedad parece tener un peso mayor”, analizó. El caso del plebiscito constitucional de 2022 es un ejemplo: “votó cerca del 85% del electorado”, señaló, reflejando un alto compromiso cívico que podría repetirse en las próximas elecciones presidenciales.